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martes, junio 24, 2008

¡Egresé del curso de iniciación deportiva!


09/12/07
Bueno, en realidad, tampoco es una maestría en física cuántica ni da para tirar cuetes, pero un diploma es un diploma, y ya es el segundo que logro en pocas semanas.
Como recordarán, comencé el curso de iniciación deportiva hace unos meses en Club de Amigos. Las actividades eran todos los domingos a la mañana y, básicamente, consistían en una serie de juegos que aportaban al espíritu de la denominación del curso.
Debo admitir que durante el primer mes medio que me la pasé llorando, pues extrañaba a mi Mamá, pero después le tomé el gustito y empecé a portarme bien.
La ceremonia final incluyó la participación de los Papis en una serie de juegos que hicieron ver a mi Papá de una manera muy graciosa.
Lo mejor fue la visita de mi abuelo Pichi y el inmenso orgullo que sintieron Mami y Papi por otro logro conseguido por mí.
Una mención especial para las 3 seño: Laura, Rosa y Gaby, que se portaron más que bien conmigo. Las voy a extrañar mucho durante el verano y espero que el año que viene pueda volver a estar con ellos en el siguiente curso.

lunes, junio 16, 2008

Aprendo a nadar V: el egreso


02/12/07
Estoy muy contento porque, luego de un año y medio de esfuerzo, constancia y sacrificio (íbamos con Mamá todos los sábados), ¡egresé de Enya!
Cabe aclarar que egresé del primer curso, que es el que hacemos los nenes más chiquitos. La jornada de finalización se realizó en las instalaciones de Pedro Goyena, que son más amplias, y participaron un montón de chicos. Hicimos todas las rutinas habituales y estaba lleno de familiares y amigos.
Mis Papis estaban muy emocionados y orgullosos de mí por este logro -que culminó con la entrega de un diploma, ¡mi primer diploma!-, que para ser honesto debo compartir con mi Mami, que hizo el curso a la par.
Una mención especial para los profesores Paola y Javier, que me enseñaron con mucho amor; y para Bautista, que fue mi mejor compañero.

domingo, junio 08, 2008

Aprendo a nadar IV


22/11/07
Otro año que se termina y nuevamente paso por la experiencia de la foto subacuática en Enya, donde voy a aprender a nadar. Esta vez la imagen me la tomaron con el profesor Javier, que me cae muy simpático, aunque Papá borró sus piernas con la computadora, porque dice que le molestaban.

sábado, noviembre 11, 2006

Aprendo a nadar III


El de hoy de nuevo fue un día especial.
¿Por qué?
Porque logramos que Papá se despegara un rato de la computadora y moviera sus huesos hasta Enya, donde voy a aprender a nadar. En realidad, se trató de una invitación que se hizo extensiva a todos los padres de todos los nenes que vamos.
Todavía no lo puedo creer. Jugamos mucho, él me hizo saltar y volar y yo no me despegué ni un segundo porque me era la gran novedad. Al final fue muy divertido y el plus resultó esta foto en la que mis Papis salieron con caras raras por contener la respiración.

sábado, septiembre 30, 2006

Aprendo a nadar II


Una de las mejores novedades es que ya no voy solo a aprender a nadar: ahora también viene mi prima Alma, junto a la tía Liliana. En realidad, tampoco debo olvidar a mi prima Dina, pero sucede que ella es más grande que yo y entonces va a una pile acorde a su edad, junto al tío Gustavo.
Este fin de semana hubo una grata variación y es que se permitió la visita de los abuelos. Como verán, la pasamos muy bien con la abu Katty.
Ah, si la foto les parece un poco borrosa es que fue tomada con un vidrio empañado de por medio.

sábado, agosto 26, 2006

Aprendo a nadar I


Hoy mis Papis me dieron una sorpresa bárbara, porque ¡me llevaron a aprender a nadar!
La cita fue en un lugar llamado Enya (sí, suena muy new age, pero qué se le va a hacer), que se especializa en enseñar natación a nenes chiquitos. El lugar queda más o menos cerca de casa, a unos 15 minutos de auto, a pocas cuadras de Pedro Goyena.
La verdad es que se trató de una experiencia rara. Yo ya había jugado en piletas grandes, como las de mi abuelo Pichi; y en piletitas chiquitas, inflables, como la mía. Esto fue diferente, porque había muchos nenes que jugaban y gritaban. Y como la experiencia venía medio rara, preferí quedarme agarradito a mi Mamá. Total la semana que viene volvemos: ya tendré oportunidad de soltarme. A mí me gusta estudiar el ambiente antes de confiarme. Mi Papá, mientras tanto, miraba todo ubicado detrás de un vidrio enorme, filmando y sacando fotos con una enorme sonrisa llena de orgullo por mis progresos.
Como adelanto, les digo que me hicieron saltar de una plataforma ¡y me encantó! Y debo admitir que hice un poquito de pis. ¡Es que el agua estaba tan calentita...!