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martes, octubre 21, 2008

Volver a vivir II


12/07/08
Aprovechando que el día amaneció soleado y con una temperatura extrañamente agradable para esta época del año, mi Mamá nos llevó a mi hermano Tommy y a mí a Club de Amigos. ¡No lo podía creer... ¡Por fin! Allí nos encontramos con el abuelo Pichi, que -si bien lo saludó a Tomás y le hizo algunas morisquetas- se dedicó a jugar conmigo, que estaba conmocionado por este regreso definitivo a la vida normal. Cada rincón, cada juego, me traía recuerdos de hace apenas meses, cuando el motivo de nuestra ausencia, Tomasito, todavía no existía.
La verdad es que la pasé bastante bien: me dediqué a jugar y a luchar con el abuelo, en ese orden. Ahora sólo falta que Papá vuelva al gimnasio, Mami se anote en natación y yo regrese a la colonia de iniciación deportiva para que todos estemos definitivamente felices... de nuevo.

lunes, octubre 20, 2008

Volver a vivir I


05/07/08
Como tal vez leyeron en algún post anterior, al nacer mi hermano Tommy pasé de ser el centro del universo de mis Papis a... esto. Este lado del camino. El costado. La sombra. Igual que le pasó a nuestro perro Psycho cuando nací yo. Igual-igual.
De vivir entre algodones -y lejos de de constituir una casualidad- empecé el Jardín, cumplí 3 años y nació Tomás... Crash
Todo quedó patas para arriba. En el Jardín soy uno más en la multitud, los 3 años sólo han traído resfríos y otitis permanentes, y Tomasito...
La llegada de Tom-Tom tuvo efectos devastadores. Para empezar, en la rutina diaria: hay que hacer silencio. Todo el santo día. ¡Shhh!, se la pasan diciéndome. No hagas ruido que está durmiendo la tía Fernanda y nos va a retar, miente Papá para que yo no atribuya los reproches a mi hermano.
Después, en la comida o en el baño: lo hacemos cuando se puede y de la manera que se puede.
Hasta acá, todo bien. Mucha gracia no me causa, pero bueh... Sin embargo, hay dos cosas que hasta el momento no pude digerir a causa de Tommy y su cuidado:
  1. Dejar de ir al club (la peor)
  2. Dejar de ir a los juegos al shopping
A casi 2 meses del arribo de Tomás, finalmente la tendencia -muy lentamente- comienza a revertirse.
Así es que mi Mamá preparó todo para pasar un rato bien largo juntos, solos, ella y yo. Me llevó al Abasto: paseamos, fuimos a los juegos y, por supuesto, a comer patitas con papas fritas.
Uds. no se imaginan lo que significa esto para mí. Es mucho más que salir a dar una vuelta. ¡Se trata de recuperar mi vida! Pero no me conformo con esto. Ahora voy por más. Ahora quiero el club. Y lo voy a conseguir.

sábado, octubre 18, 2008

¡Feliz cumple, Lautaro! [2008]


07/06/08
Fin de semana con dos cumpleaños de sendos compañeritos del Jardín: Iñaki y Lautaro (de cuya fiestita pertenece la foto).
No es el primero al que concurro (que resultó el de Agustina, del grupo de Los Patos, en recreación, a la tarde, hace ya algún tiempo), pero sí del que mi Mamá se acordó registrar para la posteridad.
Habitualmente mi Mami me lleva al cumpleaños en cuestión, se queda hasta que nota que me siento cómodo y luego se despide, dejándome solo. Más tarde, me viene a buscar Papá y juntos volvemos a casota en taxi. Este fin de semana utilizaron un sistema diferente, dado que mi Papi se quedó en casa para cuidar a mi hermano Tommy. Mamá hizo lo propio conmigo, aunque dependiendo si Tomás se portaba bien y no la iba de demandante. Como Tomasito me hizo la gamba, Mami terminó compartiendo mi velada.

Mi abuelo Pichi


01/06/08
Entre tanta legítima atención (uy, guarda, no sea que el baby se ofenda, a ver si se va) dirigida hacia mi hermano Tommy, me hace bien que mi abuelo Pichi venga a visitarme para traerme chupetines, chiches, revistas, pelis y, sobre todo, jugar conmigo dibujando y recortando espadas.
Eso es lo mejor.

martes, octubre 14, 2008

Superhéroes


25/05/08
Cuando mi fiebre pirata parece haber alcanzado su punto de ebullición, se ha desatado otra: la de los superhéroes.
De pronto, de un día para otro y por una peli de Batman en dibujitos que me compró Mamá, empecé a darle bolilla a unos muñequitos que Papá había empezado a coleccionar hace casi un año, como si supiera que, tarde o temprano, me iban a gustar. Como si el destino fuera ineludible. Algo así como que a todos los chicos, en algún momento, nos gustan los superhéroes.
Y así fue.
¿Mis favoritos? Batman y Robin. Papi es Batman y yo soy Robin, por supuesto. Nos tiramos en la cama con mi Viejo y jugamos a que Batman y Robin van al Jardín todas las mañanas. Batman lo despierta, lo viste, lo lleva a hacer pis, le da el desayuno y, juntos, agarran una hojita de un árbol, toman un taxi y llegan al Jardín.
Al principio, Mamá era Elektra, pero ahora es la Mujer Maravilla. Psycho es La Cosa (de Los 4 Fantásticos) y Tommy es el Capitán América.

Piratas y príncipes II


25/05/08
Mi pasión por los piratas y/o príncipes sigue su curso. Este es apenas un fotograma de lo que podría entenderse como una recreación de cierta escena de la película Shrek Tercero, cuando el Príncipe Encantador -mi antihéroe favorito- canta horriblemente una canción. Pero al tener una espada, se salva ante mis fascinados ojos.
Próximamente podrán apreciar el video de esta escena, del que seguramente me avergonzaré más adelante, cuando tenga oportunidad de reprocharle a mi Papá por haberlo publicado en vez de salvarme del oprobio.

Piratas y príncipes I



17/05/08
Mi pasión por los piratas, los príncipes, los caballeros medievales y, sobre todo, las espadas, que comenzó tímidamente allá por noviembre del año 2007, lejos está de extinguirse. Por el contrario, mi Papá sospecha que a esta altura se trata de una obsesión; especialmente, cuando le pido que me alcance una espada de mi vasta colección para jugar de acuerdo a la ocasión. Tengo la que he bautizado como la espada de Mulán, la de Buzz Lightyear, la de Los piratas del Caribe (regalo de la tía Mariela), la del príncipe (regalo de mi prima Natalia), la de Hércules, la inflable para la bañera y otro par más que todavía no clasifiqué debidamente.
Lo bueno es que esta pasión suelo combinarla. Como se ve en las fotos, a veces me chiflo y me disfrazo mezclando la capa de El Zorro, con la corona de un rey, la espada de Mulán y el peto de un caballero. Ah, y Psycho es mi noble corcel.

jueves, septiembre 18, 2008

¡Feliz cumplemés! 36 ¡Feliz cumpleaños! 3



29/04/08
Y un día cumplí 36 meses...
... que es como decir que cumplí 2 años y 12 meses. ¡Uy! ¿Ya 3 años?
A la mañana me despertaron mi Mamá y mi Papá. Juntos me dieron muchos, pero muchos, besotes y me cantaron el Feliz cumpleaños. Yo estaba bastante dormido y medio que no entendía demasiado lo que estaba sucediendo. Además, Papi me tiró de las orejas, un ritual que ya en el Cenozoico resultaba antiguo. Él es una de esas personas que pisa las puntas de los zapatos o zapatillas de los demás si son nuevos. ¡Qué se le va a hacer...! Se está poniendo viejo.
Al margen, la rutina fue la habitual, dado que tenía que ir al Jardín, como todos los días. Eso significó 0 (cero) regalos. Lo bueno vendría a la tarde y para eso faltaban... horas.


Eso pensaba al momento de salir de casota rumbo al Jardín. Sin embargo, estaba equivocadísimo. Si bien el futuro me traería agradables sorpresas, lo mejor ocurrió muy pronto. ¡Habían organizado una fiestita de cumpleaños en mi Sala Amarilla. ¡Para mí! La sorpresa fue enorme, porque todos mis compañeritos se hicieron los dormidos y cuando entré al aula empezaron a saludarme con besos y abrazos. A partir de ahí todo fue hermoso y raro, porque todos me felicitaban y me cantaron el Feliz cumpleaños y el Feliz-feliz en tu día (que para mí es en tu vida). Pero, además, vinieron Mami y Papá al Jardín y entraron a la salita. Mientras Mamá preparaba la torta y las bebidas junto a la seño María Marta, Papi nos sacaba fotos a todos y hacía reír a los chicos.
Debo admitir que fue muy emocionante, especialmente durante el momento cumbre, cuando me ayudaron a soplar las velitas. Me sentí querido y respetado.
Como era mi cumpleaños no hice la jornada completa y mis Viejos me vinieron a buscar al mediodía para llevarme a comer ¡papas fritas! al shopping. Pero de eso no hay foto. Tampoco de después, cuando pasamos por la empresa para que mi abuela Katty y la tía Mirta me saludaran.

Después de partir de casa para comenzar un raid que comprendió los festejos en el Jardín, la bacanal en el shopping y los saludos en la oficina, volví a casota con la sensación de OK, todo muy lindo, pero pasemos a los regalos.
Y hubo de todo, a saber:
  • 1 caja de herramientas
  • 1 muñeco de Peter Pan, que incluye una daga chiquitita y un farolito
  • 1 muñeco de Tarzán, que viene con lanza
  • 1 set con algunos personajes de la película Shrek III, que trae al protagonista, al Burro y al Gato con Botas ¡con espada!
  • 1 kit de caballero medieval, que incluye casco con visera móvil, peto o pechera, perneras o tobilleras y ¡una espada!

La verdad es que quedé tan shoqueado que mientras Francisca -alias Fran, la chica que ayuda a Mamá- levantaba todas las bolsas y arreglaba el living, yo no podía atinar a nada más que mirarla.
Contrariamente a los que mis Papis supusieron, los muñequitos fueron mis regalos favoritos.




02/05/08
Pasan los días ¡y sigo recibiendo regalos! Ahora el que se acordó de mí fue el tío Titus, amigo de mis Papis en el trabajo, quien me envió algo muy original: una especie de libro-pizarrón, para leer, pero también para escribir. Realmente me gustó mucho, aunque mi Papá rezongue un poco imaginando que voy a andar ensuciando de tiza toda la casa. ¡Nada más lejos de mí!

03/05/08
Este sábado festejé mi cumpleaños con una fiesta en un salón de la Avda. Garay, acá nomás, cerquita de casota. Ya ayer había venido el esposo de Fran, que es jefe de cocina en un restaurante, a hacer un par de cosas bien ricas. La propia Francisca reforzó los dulces y la torta que mi abuela Katty pasó a buscar de ida. Mi abuelo Pichi, por su parte, se encargó de preparar un montón de pizzas, que luego cocinaría para todos los invitados. Y María, hermana de Fran que trabaja con mi abuelo, también colaboró haciendo empanadas.
Cuando llegamos al salón ya había invitados: algunos de mis compañeritos me estaban esperando. Pronto vinieron todos los demás, familiares y amigos de mis Papis. No faltó nadie.
Creo que la pasamos bien. El lugar era bastante decente, aunque por lo que cobran me parece que podrían ofrecer algo más. Tuvo lo de siempre: inflable, pelotero, canchita de fútbol, servicio de panchos, piñata, mago y Barney, que resultó -por lejos ¿eh?- lo mejor de la fiesta, como siempre.
Muy bien que digamos no me porté. No es que haya hecho algo malo -ni travesuras ni berrinches-, pero anduve un poco fastidioso y sin intención de integrarme a los juegos en que participaban los demás. No sé... Tal vez todavía no manejo bien eso de de que haya otros nenes sobre el planeta que merezcan tanta atención como yo. Miro la panzota de mi Mamita y se me hace un nudo que me cierra la garganta hasta el punto de no dejarme hablar para contar lo que me pasa. Sé que nada va a cambiar con la llegada de un hermanito, como me juran mis Papis, pero fue terminar de soplar las velitas y darme cuenta de que... no sé...
Sólo quiero decirles gracias a todos por todos su presencia, por los regalos, por la colaboración y por todo el amor que me dieron. Espero saber retribuirlo.



05/05/08
Sin darme cuenta me (mal)acostumbré a recibir regalos casi todos los días: si no se trataba de un familiar era una amistad; de un vecino o de un conocido. Lo cierto es que se convirtió en una adicción que alcanzó su clímax cuando mis Papis me dieron el regalo de mis compañeritos del Jardín. Tal vez los no iniciados ignoren el valor de lo que aparece en la imagen, pero a los adeptos a los comics (que es en lo que me he transformado a una súper velocidad; paradójicamente, como no podía ser de otra manera) seguro que se les caerá la baba.
Lejos -y lo digo con el corazón- ha sido el mejor regalo que he recibido en mi vida y en la historia del universo. Sin exagerar, ¿eh?

martes, septiembre 16, 2008

Supermanu


12/04/08
Luciendo otro regalo de cumpleaños anticipado de la abuela Katty, que tiene un problemita para controlar la ansiedad. La muy ingenua cree que cuando llegue el día de mi cumple yo me voy a acordar de que ya me hizo estos regalos y me voy a conformar.
Este disfraz es el que más me gusta, porque Superman es el mejor de todos los superhéroes: es el más fuerte de todos y además puede volar. ¡Y tiene capa!

sábado, septiembre 13, 2008

Power Manu


11/04/08
Con Psycho, luciendo un regalo de cumpleaños anticipado de la abuela Katty. El disfraz me gustó mucho y eso que no conozco mucho del tema, pues mis Papis me tienen vedado todo acceso a los Power Rangers. Una vez los vi apenas 2 minutos y empecé a patearlo al pobre Psychote, imitando lo que veía.

martes, septiembre 09, 2008

¡Feliz cumple, prima Dina! [2008]



08/03/08
Mi prima Dina festejó su 8º cumpleaños con una fiesta muy divertida en un salón de la avenida Entre Ríos, bastante cerca de casota.
La pasamos muy bien, sobre todo porque anduve en los autitos chocadores -con mi prima Alma- por primera vez.

sábado, septiembre 06, 2008

Príncipe Encantador


07/03/08
Realmente no sé a título de qué, pero lo cierto es que volví del Jardín y mis Papis me regalaron un muñeco del Príncipe Encantador, de la película Shrek, que es uno de mis personajes preferidos.
Como me ven cansado y algo triste, deben suponer que con esto arreglan algo. Como reparar, no reparan nada, pero siempre viene bien un regalo.
Y si me ven cansado es porque ¡estoy cansado! Me despierto todos los días a las 7.40 y juego la mañana entera con una manga de forajidos de mi edad. ¿Cómo no voy a estar cansado?
Y si me ven algo triste es porque ¡estoy algo triste! Ahora no estoy con mis Viejos en toda la mañana ni me quedo jugando en casota y además en poco tiempo nacerá mi hermano. ¿Cómo no voy a estar algo triste?

jueves, agosto 21, 2008

¡Feliz cumple, padrino Héctor! [2008]


17/02/08
Mi padrino Héctor festejó su cumpleaños # 47 (que fue exactamente el día 16) en la casota de la madrina Ivana. La pasamos muy bien, sobre todo por la reaparición del tío Co, a quien no veía desde mi bautizo.
Pero también la pasamos genial gracias al espectacular jabalí de Paraná que donó a la causa el tío Rolo y que el anfitrión, el tío Marcelo, supo asar con suma eficiencia y mejor gusto.

miércoles, agosto 20, 2008

Vida de club II


17/02/08
Mientras Papá hace su rutina en el gimnasio y Mamá toma sol en el parque junto a la pista de atletismo, mi abuelo Pichi y yo jugamos a la pelota o a la carretilla en Club de Amigos.

jueves, julio 17, 2008

Vacaciones en Mar Azul [2008]

19/01-02/02/08
Como hay muchas fotos para compartir con Uds., éste será un solo post, pero que será completado por entregas.

Día 1

Nos despedimos de Psycho -como casi siempre, se quedaba al cuidado de la tía Fernanda- con nostalgia anticipada y salimos de casota a la mañana. El viaje hasta Dolores -sin pañales, señoras y señores- fue largo y tranquilo. Allí paramos a hacer pis y almorzar. Lo mejor resultaron las papas fritas, que me encantan. El resto del recorrido se hizo tedioso, lloré un poco de fastidio al promediar y lo único que me permitió sobrellevarlo fueron las canciones de Shrek que escuchábamos por el estéreo.
Nuestro destino es una playa muy linda que se llama Mar Azul y queda a pocos kilómetros de Mar de las Pampas, que a su vez queda a pocos kilómetros de Villa Gesell. Es una zona muy agreste, de frondosos bosques e inmensas playas. Con calles de arena y pocos comercios. Pero, sobre todo, tranquila y con poca gente.
Llegamos avanzada la tarde y enseguida fuimos de compras al supermercado.
El appart Pinares del Mar, donde nos hospedamos -recomendado por mi prima Ornella-, es muy lindo y cuenta con pileta, spa, gimnasio, restaurante (que no funcionaba) y actividades recreativas todos los días. Nuestra cabaña está muy bien, aunque no le anda el teléfono.

Día 2

Hoy estuvo más movido. A la tarde fuimos a la pileta y hasta logré que Papá se metiera conmigo.
Más tarde lo llamamos por teléfono a mi tío Eduardo -que está en San Bernardo, también de vacaciones- y le deseamos un ¡feliz cumpleaños!
Lo mejor sucedió después, cuando me llevaron a saltar, algo que -debo confesar- no suelo hacer ni por asomo. ¡Estuvo redivertido!

Día 3

Un día nublado, pero que igualmente disfrutamos en la playa. A la tardecita, siempre veo una peli en la compu de mi Mamá. ¡Menos mal que la trajo! Papá medio que se resistía, pero tuvo que admitir que se trató de una buena idea.

Día 4

Un día entre extremos: saltando otra vez en la cama elástica y tirado por culpa de un resfrío fuerte en la camota de la cabaña.

Día 5

Un día de playa algo ventoso y nublado, pero aprovechable. A la mañana, me la pasé dibujando al Príncipe Encantador -de la película Shrek II- sobre la arena. Debo admitir que es cierto: ando un tanto obsesionado con ese personaje. Sé que es malo y tonto, pero tiene una espada. Y quien tenga una espada merece la mayor de mis consideraciones.
A la tarde sucedió algo muy interesante: mis Papis querían tomar mate y no mover la cola de las reposeras. Y yo quería... Bueno, no sé lo que quería, pero lo quería ¡ya! En ese tire y afloje, Papá me dio un llamativo permiso para que yo me volviera a la cabaña, solo, caminando 4 cuadras. ¿Me lo estará diciendo en serio?, pensé. Y me iba, ¿eh? Ya me estaba yendo. Decí que Papi a veces es medio sordo y me hacía volver para que le repitiera las cosas, sino me hubiese ido enseguida.

Día 6

La gran sorpresa constituyó la visita de mis tíos Silvana y Eduardo, junto con mis primos Ornella y Mariano, que estaban en San Bernardo, en el departamento del abuelo Tata. Ah, ¡y hasta trajeron a Homero, su perro! Y al italiano noviecito de la nena, Andrea. Uy, sí, qué alegría, menos mal que lo trajeron. Me muero de alegría. Me muero. Punto.
Mi tío preparó un asado riquísimo y mi tía me llevó a jugar al tobogán. Esta vez Homero se portó mejor conmigo: yo le daba de comer y él me daba su patota. Y no me quiso morder ni una sola vez, ¿eh? Después, todos fuimos a la playa a jugar con el mar y la arena. La verdad es que la pasamos muy bien.

Día 9

Luego de una primera semana más que aceptable, llegaron los días feos... y no paran. Llueve, para, llueve, y no se despeja.
Hoy, medio hartos de estar encerrados y de dar vueltas por una ciudad que no está muy preparada para el mal clima, decidimos pasear por Villa Gesell. No nos fue mejor. No me gustó nada-nada. Mucha gente, demasiado tránsito y jueguitos aburridos.

Día 10

El clima sigue sin ponerle ni un poquito de onda a la segunda semana de vacaciones y medio que nos estamos tornando ligeramente nerviosos. Llueve, está fresco o el viento te da vuelta. No hay más opciones que estas y hasta yo me doy cuenta de que así es imposible acercarse a la playa.
Menos mal que contamos con un buen stock de pelis y de chiches, pero mi Papá ya agotó sus reservas de libros. Habrá que hacer algo antes de que el aburrimiento lo desborde. Mientras tanto, me entretengo con la espada de Peter Pan que me regaló mi Papi. Bueh, en realidad es la del capitán Garfio.

Día 11

Hartos de estar encerrados por culpa del peor clima en vacaciones que les haya tocado vivir a mis Papis, a la tarde decidimos arriesgarnos por los caminos de arena para conocer un poquito Mar de las Pampas. Los accesos estaban inundados o con tremendas huellas intransitables provocadas por la gran cantidad de 4x4 que circulan por la zona.
Finalmente llegamos sin demasiados contratiempos, aunque en más de una ocasión temimos quedar atascados en la arena. Por suerte, mi Mamá y el auto pudieron sortear todos los obstáculos.
A diferencia de Gesell, Mar de las Pampas me gustó mucho, pese a que también estaba repleto de gente por culpa del clima. Pero pudimos comprar libros para Papá, un chupetín y un helado para mí, pasear e incluso ir a jugar. Aunque debo admitir que me porté un poquito mal con algunos nenes. Pero siempre pedí disculpas, ¿eh? Travieso como cualquiera, pero educado como pocos.

Día 12

Entramos en la recta final de unas vacaciones que están dejando sensaciones dispares al compás del clima. Pero, bueno, no siempre se logra todo en la vida...
La parte, digamos, positiva, es que ante el desastre meteorológico tuvimos que entretenernos de maneras más dispares. Así fui sumando experiencias nuevas como conocer lugares, juntar palitos (también conocidos como espadas de emergencia), saltar en la cama elástica o huir de los caracoles que trae la lluvia, unos bichos que no me inspiran la menor confianza, pero que por suerte son lentos en materia de persecuciones.
En ese contexto, mis Papis me llevaron a dar una vuelta en caballito por los bosques de Mar Azul. Bah, en realidad se trató de una vuelta a la manzana; pero, como acá todo es bosque...
Mi caballo se llamaba Sufi -o algo así- y, por suerte, se portó muy bien. Mi Papá se limitaba a vigilar que no me cayera, porque un nene era el encargado de guiar a mi noble corcel. Al principio no estaba muy seguro de las bondades de la iniciativa, pero al final no me quería bajar ni a palos y, obviamente, lloré a moco tendido.

Día 13

Cuando ya nos hacíamos a la idea de que no tenía sentido seguir de vacaciones si el clima no colaboraba, Mar Azul amaneció con un sol radiante y una temperatura ideal.
Todo estuvo tan bien que hasta pudimos hacer un poquito de surf y nos divertimos mucho, aunque me la haya pasado tragando agua.
A la tarde, además de barrenar con las olas o torturar escarabajos capturados en una cajita de Tic-Tac, la pasé jugando con Leo, el chico de las sombrillas, que siempre nos atendió con una sonrisa.

Día 15

Un vista del frente del appart donde nos hospedamos y la cabaña donde nos alojamos, con Leo saludando.
Y así cierto día las vacaciones llegaron a su fin. El final tras 15 días variados, con climas extremos, algunas nanas, visitas familiares y nuevos amiguitos. Vacaciones en un lugar nuevo al que no sé cuándo volveré. Lugares que tal vez olvide pronto o nunca, y estas imágenes que compartí con Uds. sirvan como refrescamemoria de estos tiempos... Aquellos tiempos.

miércoles, julio 09, 2008

¡Feliz Año Nuevo! [2008]

31/12/07-01/01/08
Un solo post, pero que completado en 2 entregas.

Nochevieja en Palermo

El año lo despedimos en la casota del abuelo Pichi, junto al tío Sebastián y a la tía Ana, pero también con amigos como la familia Soto.
A pesar del intenso calor, la pasamos muy bien: jugué con el gato, ayudé a mis Papis a prender las velitas y comimos juntos las uvas a las 12 de la noche.

Año Nuevo en Ciudad Jardín


El Año Nuevo lo festejamos como siempre en la casota del abuelo Tata, allá en Ciudad Jardín, con mis tíos y primos.
Luego finalizamos la recorrida en lo de mi madrina Ivana, donde -además de los tíos Marcelo, Bichi y Daniela, y los primos Federico, Santiago y Nicolás- nos encontramos con la grata sorpresa del tío Nutri, a quien hace mucho tiempo no veíamos.
La pasamos muy bien y jugué mucho en la pileta con la prima Agustina.

lunes, julio 07, 2008

Calor-calorsoto


30/12/07
Desde hace unos días la ciudad se ha convertido en un horno que no da respiro. Ya el año pasado Mamá compró una pile inflable que no pudimos aprovechar por... no sé, digamos que por esas cosas de la vida, como la fiaca de mi Papá para armarla.
Pero este año, oh, sí. La terraza ya no es un territorio tan inhóspito: chiches, sombrillas, agua, música... No falta nada.

sábado, junio 28, 2008

¡Feliz Navidad! [2007]


24-25/12/07
Como hay muchas fotos para compartir con Uds., éste será un solo post, pero que será completado por entregas.

Nochebuena [en la casota del abuelo Pichi]

La Nochebuena la fuimos a pasar con el abuelo Pichi y los hijos de la tía Noemí, los tíos Quique y Sebastián.
La pasamos muy bien, sobre todo con Quique, que tenía un helicóptero a control remoto refachu, que subía y bajaba. Como todavía no lo domina, de cuando en cuando se le caía, lo que me causaba mucha gracia.
También me divertí mucho con el gato del abuelo, que no se dejaba atrapar, el muy piola.
Pero lo mejor fueron los petardos, que vimos y escuchamos en la vereda con Mamá y Papá mientras nos deseábamos ¡Feliz Navidad! a las 12 de la noche. Aunque lo mejor-mejor, fue la llegada de Papá Noel, que me trajo un montón de regalitos que no dejé de agradecer. ¡Lástima que el abuelo se lo perdió! ¿Adónde se habría metido? Resultó raro, porque Papá Noel se parece mucho a él.
La velada terminó con mi Papi y el tío Quique tratando de desentrañar cómo se armaban algunos de los juguetes que me trajo Papá Noel; en especial, un auto rojo a control remoto y la nave de Buzz Lightyear.

Navidad [en casota]

La mañana de Navidad nos encontró en casota, como no podía ser de otra manera. Para mi sorpresa y cuando ya no esperaba nada, ¡Papá Noel también había dejado regalitos aquí! Este buen hombre no repara en gastos, ¿eh?

Navidad [en la casota del abuelo Tata]

Al mediodía fuimos a la casota del abuelo Tata, en Ciudad Jardín, como todos los años. Allí nos encontramos con los tíos Silvia, Hugo, Silvana y Eduardo, y una parva de primos: Diego, Natalia, Florencia, Ornella, Mariano y Andrés, digamos, de primera generación; y los mellis Franco y Mateo, además de Santino y Martina, todos de la segunda.
Como el día estuvo muy lindo, hasta la hora del almuerzo lo aprovechamos para jugar en la pile.
Pero, sin lugar a dudas, otra reaparición sorpresiva de Papá Noel fue la guinda del postre. Lo mejor: la espada que me trajo -parece que gracias a la gestión de Naty-, con luces y sonido.
Y, al promediar la tarde, una zambullida con mi prima y los Mellis.

Navidad [en la casota de la madrina Ivana]

Como siempre, terminamos el recorrido navideño en la casota de la madrina Ivana y el tío Marcelo, donde también estaban el tío Bichi y el primo Federico. Jugué mucho con la madrina y también con Lazlo, su perrito. Y, por supuesto, ¡Papá Noel me trajo un regalito más!

jueves, junio 26, 2008

Tiempo de piratas


12/12/07
Pasado mi furor por Toy Story, Cars y otras pelis; pasada mi pasión por Otto y otros muñequitos de los Simpson; pasado mi amor por los autitos... Señoras y señores, ahora es el momento de los piratas. Piratas y espadas, o viceversa; no sé cuál es la verdadera ecuación.
Creo que todo empezó con la segunda película de Shrek, donde aparece el personaje del Príncipe Encantador; un antihéroe que tendrá todos los defectos que quieran, pero usa espada. Y eso lo redime ante mis ojos.
Enseguida me enganché con Mulán, que también usa espada, y Peter Pan, con el capitán Garfio en primer plano.
Mi Papá no puede salir de su asombro ante tanto entusiasmo por un género que, según él, estaba tan muerto como el de los cowboys. Pero, bueno, debe admitir que medio que hay un bombardeo mediático con el tema Los piratas del Caribe, y piratas en el Serenito y piratas en McDonald's y piratas por todos lados.
Lo que ven en la foto es un regalo anticipado de Navidad: la isla del tesoro o de los piratas, una gestión-gentileza de mi abuelo Pichi ante la burocracia de Papá Noel.

martes, junio 24, 2008

¡Egresé del curso de iniciación deportiva!


09/12/07
Bueno, en realidad, tampoco es una maestría en física cuántica ni da para tirar cuetes, pero un diploma es un diploma, y ya es el segundo que logro en pocas semanas.
Como recordarán, comencé el curso de iniciación deportiva hace unos meses en Club de Amigos. Las actividades eran todos los domingos a la mañana y, básicamente, consistían en una serie de juegos que aportaban al espíritu de la denominación del curso.
Debo admitir que durante el primer mes medio que me la pasé llorando, pues extrañaba a mi Mamá, pero después le tomé el gustito y empecé a portarme bien.
La ceremonia final incluyó la participación de los Papis en una serie de juegos que hicieron ver a mi Papá de una manera muy graciosa.
Lo mejor fue la visita de mi abuelo Pichi y el inmenso orgullo que sintieron Mami y Papi por otro logro conseguido por mí.
Una mención especial para las 3 seño: Laura, Rosa y Gaby, que se portaron más que bien conmigo. Las voy a extrañar mucho durante el verano y espero que el año que viene pueda volver a estar con ellos en el siguiente curso.