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sábado, noviembre 01, 2008

Regreso a clases


11/08/08
Es duro. Bueh, no lo es tanto: debo confesar que no tan en el fondo yo realmente quería volver al Jardín. Allí me entretengo mucho con mis compañeritos -a quienes en verdad extraño, como Rocío, Martina y Fede- y con las seños María Marta, Maru, Ariana y Mariela, que es nueva.
Siento emociones contrapuestas: por un lado, esto del Jardín; por el otro, el alejarme de mis Papis durante buena parte del día, dejarle servida la casota en bandeja a mi hermano Tommy para que haga y deshaga a su antojo y -por último y no por eso menos importante- no ver por vaya uno a saber cuánto tiempo a mi prima Ornella. Gracias a ella pasé 15 días inolvidables, que incluyeron las actividades más divertidas, habidas y por haber, como ir al cine a ver Kung-Fu Panda o comer comida chatarra, siempre con una sonrisa y la mejor buena voluntad (pese a tener que tolerar al denso de su tío).

viernes, octubre 31, 2008

Día del Niño [2008]


10/08/08
Este año el Día del Niño tuvo un sabor extraño, que supongo se relacionará con la llegada de mi hermano Tommy y mi consiguiente pérdida de protagonismo. No sé. No quiero exagerar ni llorar de más, pero no es fácil eso de perder la exclusividad en todas sus facetas.
Que hoy terminen las vacaciones y mañana se reanuden las clases tampoco colabora con mi estado de ánimo.
En fin...
Así y todo la pasé bastante bien, recibiendo muchos regalos de mis Papis, que me quieren mucho y se desviven por demostrármelo, a saber:
  • 1 muñeco de Zurg, de la película Toy Story II
  • 1 castillo
  • 1 muñequito del Capitán América, personaje con el que ando muy entusiasmado últimamente
  • 1 DVD triple con dibujitos de Superman

Además, vino a visitarme mi abuela Katty, que me trajo una cajita para pintar y colorear de Los Simpson.

miércoles, octubre 29, 2008

Papito anda con nanas


30/07/08
No sé muy bien lo que pasa, dado que me la paso en el Jardín; o jugando, comiendo y -simplemente- mirando la tele en la cocina. Todo eso porque todavía soy un nene al que les resulta muy fácil engañar. Reitero, no sé muy bien lo que pasa, pero pasa algo. Más precisamente a mi Papá. Y me refiero a la salud, claro.
Hace varias semanas que anda con tos, con muuucha tos. Sí, anduvo resfriado como todos. Y como suele sucederle, también anduvo con bronquitis, que se prolongó, prolongó y prolongó. Tanto se alargó la cosa que hasta el día de hoy sigue tosiendo.
A la mañana, cuando se despierta, no se imaginan los trucos que tiene que hacer para no despertar a mi hermano Tommy con sus ataques de tos (como meterse la sábana en la boca, por ejemplo). Bah, él cree que no lo despierta, pero Tomás lo ha escuchado más de una vez.
Pero a la noche llega lo peor, cuando hay momentos en que no puede hablar de corrido para leerme cuentitos, porque la garganta le empieza a picar mucho y se le cierra (Por el calor del aire acondicionado, explica Papi) o cuando se acuesta a dormir y no para de toser (Por la postura del cuerpo, asegura convencido de que le creemos).
Además estas últimas noches se ha sentido muy débil; tanto, que necesita recostarse un rato en el sofá del living antes de cenar. Encima, bajó 8 kilos en 20 días. Como mucho 20 días, ¿eh? Él dice que es el estrés y todo ese verso.
No sé... No me gusta que no se cuide, que se quede sin aire cuando sube las escaleras o que tosa en cuanto empieza a reír. No sé. Algo tiene que hacer.

lunes, octubre 27, 2008

Mis primeras vacaciones de invierno


25/07/08
Hay días que son perfectos. Por el clima, por las actividades, por la diversión, por esto o por aquello.
Por lo que sea.
Hoy es un día perfecto.
Porque mis Papis fueron ¡los dos! a buscarme al Jardín (participaron de una reunión de padres con la seño Ariana) y porque además ¡me compraron una cajita Jack con superhéroes!
Sí, un día perfecto; especialmente porque es el primer día de mis primeras vacaciones de invierno. He pasado otros inviernos, claro; es más, este es el tercer invierno de mi vida. Pero las vacaciones no pueden considerarse verdaderas vacaciones si no las ganamos con el sudor de nuestra frente. Y no se trata de un sudor abstracto, metafórico o psicológico. No. Me refiero a un sudor real, producto del esfuerzo, como el que hice a lo largo de este primer semestre en el Jardín de Infantes.
Quedan por delante 15 días de diversión, fiaca, noni hasta tarde y otras yerbas.
Sí.
Hoy es un día perfecto.
Me lo gané.

sábado, octubre 18, 2008

¡Feliz día, Papi! [2008]



15/06/08
Repuestos ya del susto producido por el mocoso de mi hermano Tommy -que estuvo internado en el sanatorio apenas 48 horas por un proceso viral de morondanga-, pasamos un muy lindo Día del Padre; con un integrante más en la familia: él.
Empecé la jornada bien temprano, despertando a Mamá y a Tomás, aunque no sé si el orden es el correcto. Mami me vistió, le cambió el pañal a Tomasito y nos explicó cómo sería la cosa.
Bien simple:
  1. Despertar a Papá.
  2. Darle sendos besotes.
  3. Ofrecerle nuestros regalos (¡mucha ropa linda para combatir el friíto invernal!).
  4. Y decirle...
¡Feliz Día del Padre!

Tanto preparativo hizo que las cosas salieron bastante bien, aunque hubo que repetir escenas, porque a la cámara no sé qué le pasaba. Le dimos una cartota súper emotiva y terminamos cantando, todos juntos...

Feliz, feliz en tu día...

jueves, octubre 09, 2008

Mi hermano Tomás


11/05/08
Sí, estamos en la habitación 451 del Sanatorio de la Trinidad y ahí está Tomás. Mis ojos no mienten y, si la única verdad es la realidad, Tomás es la verdad. Y, por ende, la realidad. Inmodificable.
Ahora somos 4. Bah, 5, si contamos al pobre de Psycho, que sigue perdiendo posiciones. Tendré que aceptarlo.
Lo cierto es que el asunto de los regalitos de Tommy me hizo bajar la guardia definitivamente. Por eso, rápido de reflejos...
¿Querés ver a Tomás de cerca?, pregunta Papá.
Sin pensarlo, respondo que sí. Entonces me hace upa y nos acercamos. Despacito. Lo miro y no sé si me mira. Es una cosita chiquita, negrita, moradita o coloradita, según se mire o le pegue la luz. Una pequeña porquería, bah. Un ser hinchado o algo achinado, sorprendentemente parecido a Mamá.
Por suerte, Papi me aleja rápido y quedo como un duque adelante de todos, antes de que la necesidad de explotar -o implotar- encuentre su cauce.

jueves, septiembre 18, 2008

¡Feliz cumplemés! 36 ¡Feliz cumpleaños! 3



29/04/08
Y un día cumplí 36 meses...
... que es como decir que cumplí 2 años y 12 meses. ¡Uy! ¿Ya 3 años?
A la mañana me despertaron mi Mamá y mi Papá. Juntos me dieron muchos, pero muchos, besotes y me cantaron el Feliz cumpleaños. Yo estaba bastante dormido y medio que no entendía demasiado lo que estaba sucediendo. Además, Papi me tiró de las orejas, un ritual que ya en el Cenozoico resultaba antiguo. Él es una de esas personas que pisa las puntas de los zapatos o zapatillas de los demás si son nuevos. ¡Qué se le va a hacer...! Se está poniendo viejo.
Al margen, la rutina fue la habitual, dado que tenía que ir al Jardín, como todos los días. Eso significó 0 (cero) regalos. Lo bueno vendría a la tarde y para eso faltaban... horas.


Eso pensaba al momento de salir de casota rumbo al Jardín. Sin embargo, estaba equivocadísimo. Si bien el futuro me traería agradables sorpresas, lo mejor ocurrió muy pronto. ¡Habían organizado una fiestita de cumpleaños en mi Sala Amarilla. ¡Para mí! La sorpresa fue enorme, porque todos mis compañeritos se hicieron los dormidos y cuando entré al aula empezaron a saludarme con besos y abrazos. A partir de ahí todo fue hermoso y raro, porque todos me felicitaban y me cantaron el Feliz cumpleaños y el Feliz-feliz en tu día (que para mí es en tu vida). Pero, además, vinieron Mami y Papá al Jardín y entraron a la salita. Mientras Mamá preparaba la torta y las bebidas junto a la seño María Marta, Papi nos sacaba fotos a todos y hacía reír a los chicos.
Debo admitir que fue muy emocionante, especialmente durante el momento cumbre, cuando me ayudaron a soplar las velitas. Me sentí querido y respetado.
Como era mi cumpleaños no hice la jornada completa y mis Viejos me vinieron a buscar al mediodía para llevarme a comer ¡papas fritas! al shopping. Pero de eso no hay foto. Tampoco de después, cuando pasamos por la empresa para que mi abuela Katty y la tía Mirta me saludaran.

Después de partir de casa para comenzar un raid que comprendió los festejos en el Jardín, la bacanal en el shopping y los saludos en la oficina, volví a casota con la sensación de OK, todo muy lindo, pero pasemos a los regalos.
Y hubo de todo, a saber:
  • 1 caja de herramientas
  • 1 muñeco de Peter Pan, que incluye una daga chiquitita y un farolito
  • 1 muñeco de Tarzán, que viene con lanza
  • 1 set con algunos personajes de la película Shrek III, que trae al protagonista, al Burro y al Gato con Botas ¡con espada!
  • 1 kit de caballero medieval, que incluye casco con visera móvil, peto o pechera, perneras o tobilleras y ¡una espada!

La verdad es que quedé tan shoqueado que mientras Francisca -alias Fran, la chica que ayuda a Mamá- levantaba todas las bolsas y arreglaba el living, yo no podía atinar a nada más que mirarla.
Contrariamente a los que mis Papis supusieron, los muñequitos fueron mis regalos favoritos.




02/05/08
Pasan los días ¡y sigo recibiendo regalos! Ahora el que se acordó de mí fue el tío Titus, amigo de mis Papis en el trabajo, quien me envió algo muy original: una especie de libro-pizarrón, para leer, pero también para escribir. Realmente me gustó mucho, aunque mi Papá rezongue un poco imaginando que voy a andar ensuciando de tiza toda la casa. ¡Nada más lejos de mí!

03/05/08
Este sábado festejé mi cumpleaños con una fiesta en un salón de la Avda. Garay, acá nomás, cerquita de casota. Ya ayer había venido el esposo de Fran, que es jefe de cocina en un restaurante, a hacer un par de cosas bien ricas. La propia Francisca reforzó los dulces y la torta que mi abuela Katty pasó a buscar de ida. Mi abuelo Pichi, por su parte, se encargó de preparar un montón de pizzas, que luego cocinaría para todos los invitados. Y María, hermana de Fran que trabaja con mi abuelo, también colaboró haciendo empanadas.
Cuando llegamos al salón ya había invitados: algunos de mis compañeritos me estaban esperando. Pronto vinieron todos los demás, familiares y amigos de mis Papis. No faltó nadie.
Creo que la pasamos bien. El lugar era bastante decente, aunque por lo que cobran me parece que podrían ofrecer algo más. Tuvo lo de siempre: inflable, pelotero, canchita de fútbol, servicio de panchos, piñata, mago y Barney, que resultó -por lejos ¿eh?- lo mejor de la fiesta, como siempre.
Muy bien que digamos no me porté. No es que haya hecho algo malo -ni travesuras ni berrinches-, pero anduve un poco fastidioso y sin intención de integrarme a los juegos en que participaban los demás. No sé... Tal vez todavía no manejo bien eso de de que haya otros nenes sobre el planeta que merezcan tanta atención como yo. Miro la panzota de mi Mamita y se me hace un nudo que me cierra la garganta hasta el punto de no dejarme hablar para contar lo que me pasa. Sé que nada va a cambiar con la llegada de un hermanito, como me juran mis Papis, pero fue terminar de soplar las velitas y darme cuenta de que... no sé...
Sólo quiero decirles gracias a todos por todos su presencia, por los regalos, por la colaboración y por todo el amor que me dieron. Espero saber retribuirlo.



05/05/08
Sin darme cuenta me (mal)acostumbré a recibir regalos casi todos los días: si no se trataba de un familiar era una amistad; de un vecino o de un conocido. Lo cierto es que se convirtió en una adicción que alcanzó su clímax cuando mis Papis me dieron el regalo de mis compañeritos del Jardín. Tal vez los no iniciados ignoren el valor de lo que aparece en la imagen, pero a los adeptos a los comics (que es en lo que me he transformado a una súper velocidad; paradójicamente, como no podía ser de otra manera) seguro que se les caerá la baba.
Lejos -y lo digo con el corazón- ha sido el mejor regalo que he recibido en mi vida y en la historia del universo. Sin exagerar, ¿eh?

martes, septiembre 02, 2008

¡Feliz cumple, Papi! [2008]


02/03/08
Un día muy especial para celebrar con mi Papá, que se la pasó haciendo fiaca después de los festejos de anoche y contestando el teléfono.
¿Los regalos de mi Mamá y míos? Mucha ropa, como para toda la temporada.

lunes, septiembre 01, 2008

Papá festeja sus 46


01/03/08
A la noche festejamos el cumpleaños #46 de mi Papá y es la primera vez que participo del acontecimiento social, con sus amigos, aguantando el sueño hasta bastante más allá de las 12 de la noche para ayudarlo a soplar la velitas.

jueves, julio 17, 2008

Vacaciones en Mar Azul [2008]

19/01-02/02/08
Como hay muchas fotos para compartir con Uds., éste será un solo post, pero que será completado por entregas.

Día 1

Nos despedimos de Psycho -como casi siempre, se quedaba al cuidado de la tía Fernanda- con nostalgia anticipada y salimos de casota a la mañana. El viaje hasta Dolores -sin pañales, señoras y señores- fue largo y tranquilo. Allí paramos a hacer pis y almorzar. Lo mejor resultaron las papas fritas, que me encantan. El resto del recorrido se hizo tedioso, lloré un poco de fastidio al promediar y lo único que me permitió sobrellevarlo fueron las canciones de Shrek que escuchábamos por el estéreo.
Nuestro destino es una playa muy linda que se llama Mar Azul y queda a pocos kilómetros de Mar de las Pampas, que a su vez queda a pocos kilómetros de Villa Gesell. Es una zona muy agreste, de frondosos bosques e inmensas playas. Con calles de arena y pocos comercios. Pero, sobre todo, tranquila y con poca gente.
Llegamos avanzada la tarde y enseguida fuimos de compras al supermercado.
El appart Pinares del Mar, donde nos hospedamos -recomendado por mi prima Ornella-, es muy lindo y cuenta con pileta, spa, gimnasio, restaurante (que no funcionaba) y actividades recreativas todos los días. Nuestra cabaña está muy bien, aunque no le anda el teléfono.

Día 2

Hoy estuvo más movido. A la tarde fuimos a la pileta y hasta logré que Papá se metiera conmigo.
Más tarde lo llamamos por teléfono a mi tío Eduardo -que está en San Bernardo, también de vacaciones- y le deseamos un ¡feliz cumpleaños!
Lo mejor sucedió después, cuando me llevaron a saltar, algo que -debo confesar- no suelo hacer ni por asomo. ¡Estuvo redivertido!

Día 3

Un día nublado, pero que igualmente disfrutamos en la playa. A la tardecita, siempre veo una peli en la compu de mi Mamá. ¡Menos mal que la trajo! Papá medio que se resistía, pero tuvo que admitir que se trató de una buena idea.

Día 4

Un día entre extremos: saltando otra vez en la cama elástica y tirado por culpa de un resfrío fuerte en la camota de la cabaña.

Día 5

Un día de playa algo ventoso y nublado, pero aprovechable. A la mañana, me la pasé dibujando al Príncipe Encantador -de la película Shrek II- sobre la arena. Debo admitir que es cierto: ando un tanto obsesionado con ese personaje. Sé que es malo y tonto, pero tiene una espada. Y quien tenga una espada merece la mayor de mis consideraciones.
A la tarde sucedió algo muy interesante: mis Papis querían tomar mate y no mover la cola de las reposeras. Y yo quería... Bueno, no sé lo que quería, pero lo quería ¡ya! En ese tire y afloje, Papá me dio un llamativo permiso para que yo me volviera a la cabaña, solo, caminando 4 cuadras. ¿Me lo estará diciendo en serio?, pensé. Y me iba, ¿eh? Ya me estaba yendo. Decí que Papi a veces es medio sordo y me hacía volver para que le repitiera las cosas, sino me hubiese ido enseguida.

Día 6

La gran sorpresa constituyó la visita de mis tíos Silvana y Eduardo, junto con mis primos Ornella y Mariano, que estaban en San Bernardo, en el departamento del abuelo Tata. Ah, ¡y hasta trajeron a Homero, su perro! Y al italiano noviecito de la nena, Andrea. Uy, sí, qué alegría, menos mal que lo trajeron. Me muero de alegría. Me muero. Punto.
Mi tío preparó un asado riquísimo y mi tía me llevó a jugar al tobogán. Esta vez Homero se portó mejor conmigo: yo le daba de comer y él me daba su patota. Y no me quiso morder ni una sola vez, ¿eh? Después, todos fuimos a la playa a jugar con el mar y la arena. La verdad es que la pasamos muy bien.

Día 9

Luego de una primera semana más que aceptable, llegaron los días feos... y no paran. Llueve, para, llueve, y no se despeja.
Hoy, medio hartos de estar encerrados y de dar vueltas por una ciudad que no está muy preparada para el mal clima, decidimos pasear por Villa Gesell. No nos fue mejor. No me gustó nada-nada. Mucha gente, demasiado tránsito y jueguitos aburridos.

Día 10

El clima sigue sin ponerle ni un poquito de onda a la segunda semana de vacaciones y medio que nos estamos tornando ligeramente nerviosos. Llueve, está fresco o el viento te da vuelta. No hay más opciones que estas y hasta yo me doy cuenta de que así es imposible acercarse a la playa.
Menos mal que contamos con un buen stock de pelis y de chiches, pero mi Papá ya agotó sus reservas de libros. Habrá que hacer algo antes de que el aburrimiento lo desborde. Mientras tanto, me entretengo con la espada de Peter Pan que me regaló mi Papi. Bueh, en realidad es la del capitán Garfio.

Día 11

Hartos de estar encerrados por culpa del peor clima en vacaciones que les haya tocado vivir a mis Papis, a la tarde decidimos arriesgarnos por los caminos de arena para conocer un poquito Mar de las Pampas. Los accesos estaban inundados o con tremendas huellas intransitables provocadas por la gran cantidad de 4x4 que circulan por la zona.
Finalmente llegamos sin demasiados contratiempos, aunque en más de una ocasión temimos quedar atascados en la arena. Por suerte, mi Mamá y el auto pudieron sortear todos los obstáculos.
A diferencia de Gesell, Mar de las Pampas me gustó mucho, pese a que también estaba repleto de gente por culpa del clima. Pero pudimos comprar libros para Papá, un chupetín y un helado para mí, pasear e incluso ir a jugar. Aunque debo admitir que me porté un poquito mal con algunos nenes. Pero siempre pedí disculpas, ¿eh? Travieso como cualquiera, pero educado como pocos.

Día 12

Entramos en la recta final de unas vacaciones que están dejando sensaciones dispares al compás del clima. Pero, bueno, no siempre se logra todo en la vida...
La parte, digamos, positiva, es que ante el desastre meteorológico tuvimos que entretenernos de maneras más dispares. Así fui sumando experiencias nuevas como conocer lugares, juntar palitos (también conocidos como espadas de emergencia), saltar en la cama elástica o huir de los caracoles que trae la lluvia, unos bichos que no me inspiran la menor confianza, pero que por suerte son lentos en materia de persecuciones.
En ese contexto, mis Papis me llevaron a dar una vuelta en caballito por los bosques de Mar Azul. Bah, en realidad se trató de una vuelta a la manzana; pero, como acá todo es bosque...
Mi caballo se llamaba Sufi -o algo así- y, por suerte, se portó muy bien. Mi Papá se limitaba a vigilar que no me cayera, porque un nene era el encargado de guiar a mi noble corcel. Al principio no estaba muy seguro de las bondades de la iniciativa, pero al final no me quería bajar ni a palos y, obviamente, lloré a moco tendido.

Día 13

Cuando ya nos hacíamos a la idea de que no tenía sentido seguir de vacaciones si el clima no colaboraba, Mar Azul amaneció con un sol radiante y una temperatura ideal.
Todo estuvo tan bien que hasta pudimos hacer un poquito de surf y nos divertimos mucho, aunque me la haya pasado tragando agua.
A la tarde, además de barrenar con las olas o torturar escarabajos capturados en una cajita de Tic-Tac, la pasé jugando con Leo, el chico de las sombrillas, que siempre nos atendió con una sonrisa.

Día 15

Un vista del frente del appart donde nos hospedamos y la cabaña donde nos alojamos, con Leo saludando.
Y así cierto día las vacaciones llegaron a su fin. El final tras 15 días variados, con climas extremos, algunas nanas, visitas familiares y nuevos amiguitos. Vacaciones en un lugar nuevo al que no sé cuándo volveré. Lugares que tal vez olvide pronto o nunca, y estas imágenes que compartí con Uds. sirvan como refrescamemoria de estos tiempos... Aquellos tiempos.

martes, julio 15, 2008

Reyes Magos [2008]

05-06/01/08
Un solo post, pero que será completado en dos entregas.

La noche

Lástima que no se ve muy bien, pero aquí están los preparativos para la recepción de los Santos Reyes Magos. Creo que no nos faltó nada: los zapatitos, el pasto -nuevamente de una maceta, por acá eso no abunda- y el agüita. La suerte estaba echada y parece que todo -me refiero a los regalitos- dependía de que los camellos se sintieran cómodos. ¡Qué camellos susceptibles!

La mañana

Desperté y salí corriendo hacia el living. ¡Los Reyes Magos habían dejado muchos regalitos para todos! Y los camellos se habían comido casi todo el pasto -que dejaron medio desparramado por el piso, los muy atolondrados- y tomado casi toda el agua.
A mí me trajeron el set de muñequitos de Los Increíbles, ropa -sospechosamente parecida a la que compramos ayer en el shopping- y una tabla de surf. ¡Me encantaron!
Más tarde vino la abuela Katty, que había estado de vacaciones, y también me trajo muchos chiches. Medio que la embarró cuando sacó un regalo Para el bebé, dijo.
Después de eso nada fue igual.

sábado, junio 28, 2008

¡Feliz Navidad! [2007]


24-25/12/07
Como hay muchas fotos para compartir con Uds., éste será un solo post, pero que será completado por entregas.

Nochebuena [en la casota del abuelo Pichi]

La Nochebuena la fuimos a pasar con el abuelo Pichi y los hijos de la tía Noemí, los tíos Quique y Sebastián.
La pasamos muy bien, sobre todo con Quique, que tenía un helicóptero a control remoto refachu, que subía y bajaba. Como todavía no lo domina, de cuando en cuando se le caía, lo que me causaba mucha gracia.
También me divertí mucho con el gato del abuelo, que no se dejaba atrapar, el muy piola.
Pero lo mejor fueron los petardos, que vimos y escuchamos en la vereda con Mamá y Papá mientras nos deseábamos ¡Feliz Navidad! a las 12 de la noche. Aunque lo mejor-mejor, fue la llegada de Papá Noel, que me trajo un montón de regalitos que no dejé de agradecer. ¡Lástima que el abuelo se lo perdió! ¿Adónde se habría metido? Resultó raro, porque Papá Noel se parece mucho a él.
La velada terminó con mi Papi y el tío Quique tratando de desentrañar cómo se armaban algunos de los juguetes que me trajo Papá Noel; en especial, un auto rojo a control remoto y la nave de Buzz Lightyear.

Navidad [en casota]

La mañana de Navidad nos encontró en casota, como no podía ser de otra manera. Para mi sorpresa y cuando ya no esperaba nada, ¡Papá Noel también había dejado regalitos aquí! Este buen hombre no repara en gastos, ¿eh?

Navidad [en la casota del abuelo Tata]

Al mediodía fuimos a la casota del abuelo Tata, en Ciudad Jardín, como todos los años. Allí nos encontramos con los tíos Silvia, Hugo, Silvana y Eduardo, y una parva de primos: Diego, Natalia, Florencia, Ornella, Mariano y Andrés, digamos, de primera generación; y los mellis Franco y Mateo, además de Santino y Martina, todos de la segunda.
Como el día estuvo muy lindo, hasta la hora del almuerzo lo aprovechamos para jugar en la pile.
Pero, sin lugar a dudas, otra reaparición sorpresiva de Papá Noel fue la guinda del postre. Lo mejor: la espada que me trajo -parece que gracias a la gestión de Naty-, con luces y sonido.
Y, al promediar la tarde, una zambullida con mi prima y los Mellis.

Navidad [en la casota de la madrina Ivana]

Como siempre, terminamos el recorrido navideño en la casota de la madrina Ivana y el tío Marcelo, donde también estaban el tío Bichi y el primo Federico. Jugué mucho con la madrina y también con Lazlo, su perrito. Y, por supuesto, ¡Papá Noel me trajo un regalito más!

miércoles, mayo 21, 2008

Temaikèn por celular


17/11/07
Filmadora digital, dos cámaras analógicas de primerísimo nivel y dos cámaras digitales de calidad yacían olvidadas en algún rincón de casota cuando mis Papis bajaron del auto de la madrina Ivana y del tío Marcelo, en la playa de estacionamiento de Temaikèn, en Escobar.
Todo un día de recriminaciones mutuas acerca de quién se había olvidado qué cosa y, en definitiva, quién era el culpable de no tener un aceptable registro fotográfico de la visita.
Cuando se dejaron de molestarnos a los demás, empezamos a pasarla bien en serio. Sin tantos animalitos como en el Zoo de Buenos Aires, pero mejor mostrados, Temaikèn resultó una grata experiencia que quiero repetir cuanto antes.
¿Lo mejor? El acuario de los tiburones y la granjita, donde pude acariciar y darles de comer a las ovejitas junto a mi madrina.

domingo, mayo 18, 2008

Mañana en el Zoo


03/11/07
Hoy fuimos al Zoológico de Buenos Aires con Mamá y Papá, y la verdad es que la pasamos muy bien. Si bien ya había venido con mi Mami y con la tía Marisa y mi primo Pedro, en aquel momento yo todavía era casi un bebé. Seguramente todavía soy chiquito para disfrutarlo del todo, porque me canso rápido de andar y andar, pero la experiencia resultó altamente positiva.
Vimos un montón de animales, aunque la mayoría estaban escondidos o dormidos. Los que más me gustaron fueron el oso, el elefante, el tigre, la jirafa y el Bambi. Sí, ya sé que no se llama así, pero es más fácil recordarlo de esa manera. Le di de comer y todo, como a otros animalitos. También me llamaron la atención las hienas, porque tenían cara de malas y son mucho más grandes de lo que imaginaba.

lunes, abril 21, 2008

¡Feliz cumple, tío Hugo! [2007]


09/09/07
Entre muchas maneras, uno se da cuenta que otro año ha pasado cuando se encuentra haciendo exactamente lo mismo para la misma época. Es una obviedad llamada cumpleaños y nuevamente se lo festejamos en familia al tío Hugo. El encuentro fue en la casota del abuelo Tata, en Ciudad Jardín.
Lo mejor de la velada llegó al final -después de travesuras varias de mi parte, como tirar al piso la cortina de la cocina, manotear la crema de la torta antes de que soplen las velitas o chocar contra mi primo Santino-, cuando mis primos y yo nos pusimos a arreglar los canteros como si fuéramos jardineros.
Nos divertimos con poco. Por ahora.
Ah, todavía siento que algo extraño ha sucedido. Cambiado. Tiene que ver con mis Papis. En realidad, con mi Mamá, pero no sé bien qué.

miércoles, marzo 19, 2008

¡Feliz cumple, primo Diego! [2007]


22/07/07
Mi primo Diego, hijo de los tíos Silvia y Hugo, festejó su cumpleaños en la casota del abuelo Tata, en Ciudad Jardín. La pasamos muy bien y, por suerte, pude soplar las velitas, aunque compitiendo con la mismísima hija del homenajeado, Martina, uno de los Mellis (a quien obviamente jamás logro diferenciar) y Santino.
Diego -que nació en Madrid- se dedica a vender autos y lo hace muy bien. Lamentablemente es hincha de River y para mi Papá es como un hermano menor, más que un sobrino.

miércoles, marzo 12, 2008

¡Feliz cumple, Mami! [2007]


01/07/07
En realidad, los festejos empezaron en la noche del último día de junio, junto a los amigos de Mamá que han sobrevivido a los exilios; en especial, los tíos Mariela y Christian. Ya no es noticia si aclaro que todos comieron y bebieron a lo bestias. Evidentemente no constituye una novedad.
El 1º, tras la visita de la abuela Katty, quedamos los tres solos, disfrutando de un día entero para homenajear a la que considero como la persona más especial del mundo (y perdoname, Papá): mi Mami.
Ella es la que me despierta cada mañana con su Buenos días, su Señoría, mantantirutirulá, entonado con dulzura y suavidad. Es la que me vigila, controla y cocina mi papota diaria. Es la que me baña, me seca el cabello y me corta las uñas. Es la que me duerme no sin antes contarme 1, 2 o 1.000 cuentitos con infinita paciencia. Es la que me pone las pelis en el DVD. Es la que se tira conmigo en la alfombra a jugar y escuchar música. Es la que me lleva y me trae del trabajo. Es la que me hace sana-sana colita de rana y me da remedios.
Y, por sobre todo, Mamá es la que me ama aunque me porte mal y haga lío. Por muchos años, será la mujer de mi vida. ¿Acaso cabe alguna duda?

lunes, marzo 03, 2008

El día que Huracán volvió a Primera


24/06/07
Desde que llegué a este mundo que el club de mis amores, el de mi Papá, el de mi abuelo Tata y el de mi bisabuelo Manuel, Huracán, naufragaba en el Nacional B. Una realidad que no era una tragedia -hay cosas peores en este mundo-, pero sí algo para lamentar profundamente.
Año tras año, el Globo estuvo cerca de ascender; sin embargo, una cosa u otra (generalmente mejores equipos que se cruzaban en el camino) lo impidieron. Este año, por fin, se nos dio; no sin el debido e histórico sufrimiento, claro está.
Mientras Papá se comía los hombros siguiendo la final desde Mendoza, Mamá me llevaba a votar y optaba, pese a ser cuerva, por no circular cerca de mi Papi, a la manera de cábala. Y dio resultado, tanto como el viejo recurso de la abuela Lela, ese de poner el nombre del rival en el freezer antes del partido.
Y después, la emoción, por supuesto. Mi Papá, llorando a moco tendido como nunca antes (ni siquiera cuando lo vio salir campeón en el '73), recibió la felicitaciones de mi Mami, muy conmovida pese a sus raíces cuervas, y de la tía Silvia, y los tíos Eduardo y Ricardo; éste último, también quemero.
Más tarde fuimos los tres a festejar a la sede de la avenida Caseros, donde se había reunido una multitud que no se cansaba de bailar, cantar y festejar por este ansiado regreso.
Ahora me falta ver al Globo salir campeón en primera división. Si ya vi un cometa en Puerto Madryn y nieve en Buenos Aires, ¿acaso les parece imposible?

miércoles, febrero 27, 2008

Mi primer álbum de figus


17/06/07
Más allá de mi -hasta ahora- escasa habilidad para manipular figuritas autoadhesivas, a mi Papá le agarró un ataque de ansiedad y me compró un álbum para completar. Es el del Hombre Araña, tal vez uno de mi personajes favoritos.
La verdad, mucho no me enganché con el asunto. Sí, todo está muy lindo, pero a mí me gusta estrujar las figuritas, más que mirarlas o pegarlas. Pero, bueno, verlo a mi Papi tan entusiasmado completando el álbum me llena de ternura.
Vamos a ver cuánto le dura.

lunes, febrero 25, 2008

¡Feliz día, Papi! [2007]


17/06/07
Parece mentira que hasta hace unos años, nomás, mi Papá evitaba siquiera soñar con la sola idea de festejar una jornada que dolorosamente relacionaba con el abuelo Tata, ido al Cielo cuando todavía tenía tanto para dar.
Ahora la historia es otra, muy diferente, y mi Papi puede relajarse -un poco- y dejarse homenajear por mí, que lo desperté en este día con besotes y el regalo de una campera que a él le gustó mucho.
Aquí en la foto estamos los dos, apenas lo desperté; pero, además, en la esquina derecha, la infaltable gorra invernal del abuelo.