domingo, octubre 01, 2006

Mi primera Cajita Feliz


A veces a mi Papá se le va un poco la mano con eso de la primera vez que...
Éste es uno de esos casos. Se trata de la primera ocasión que fuimos los tres juntos a comer a un conocido local de comidas rápidas o comida chatarra, como prefieran decir, ubicado en el shopping Alto Avellaneda. Para mi Papi esto debe significar algo, porque -tal vez tonificado por el azúcar de su gaseosa- se puso a hacer memoria sobre su primera vez con las hamburguesas: a los 14 años, en una hamburguesería de Mendoza capital; de su segunda: en un local que se llamaba Tío Charlie y que quedaba sobre la calle Suipacha (y donde parece que se especializaban en licuados); y su tercera y decisiva, en uno llamado Pumper Nic, y que parece que el viento se llevó, junto con su adolescencia.
Lo peor de todo es que no me dejaron tocar ni una miserable papa frita, porque mi Mamá hizo una parada estratégica en el local de al lado, donde compró pastas para mi almuerzo. Al menos, me permitieron jugar un rato con la pelota de trapo que venía de regalo y que seguramente terminará en la babosas fauces de Psycho.

sábado, septiembre 30, 2006

Aprendo a nadar II


Una de las mejores novedades es que ya no voy solo a aprender a nadar: ahora también viene mi prima Alma, junto a la tía Liliana. En realidad, tampoco debo olvidar a mi prima Dina, pero sucede que ella es más grande que yo y entonces va a una pile acorde a su edad, junto al tío Gustavo.
Este fin de semana hubo una grata variación y es que se permitió la visita de los abuelos. Como verán, la pasamos muy bien con la abu Katty.
Ah, si la foto les parece un poco borrosa es que fue tomada con un vidrio empañado de por medio.

viernes, septiembre 29, 2006

¡Feliz cumplemés! 17


Y un día cumplí 17 meses...
... que es como decir que cumplí 1 año y 5 meses.
Como el clima mejoró un poquito, lo que más hicimos este mes fue pasear. Y...
  • Jugué con los autitos en el Abasto.
  • Le di de comer a los animalitos del Zoo.
  • Festejamos el cumpleaños del tío Hugo.
  • Hice burbujitas con Papá.
  • Me cortaron el cabello por primera vez.
  • Mamá me enseñó a usar la cuchara para comer por mi cuenta.
  • Incluí la tierra de macetas en mi dieta.
  • Celebramos el cumpleaños de mi prima Natalia.
En fin, como verán, se trató de un mes variado.
En la foto, trato de comer una galletita sin que Psycho me la robe.

domingo, septiembre 24, 2006

¡Feliz cumple, prima Naty! [2006]


Mi prima Natalia cumplió 31 años y, mientras refacciona la casota que se compró, los festejó en la del abuelo Tata, en Ciudad Jardín.
Además de ayudar en eso de soplar las velitas, jugué mucho con mi primo Santino y con unas piedritas relindas de los canteros que en los departamentos como el mío no se consiguen.

viernes, septiembre 22, 2006

¿Qué gusto tiene la tierra?


¡Eso...! ¿Qué gusto tiene? ¿Eh? Acaso ¿no se acuerdan? ¿Cuándo fue la última vez que comieron tierra...?
Según pude comprobar merced a la maceta del ficus, la tierra ofrece un sabroso blend de suaves hierbas aromáticas, combinado con deliciosos frutos del balcón, pero sin perder esos indispensables componentes minerales que demandan los rigores de la vida diaria, en esta sociedad moderna tan exigente.
La foto la sacó mi Papá, un segundo antes de retarme y tapándose la cara para que yo no me diera cuenta de que se reía.

martes, septiembre 12, 2006

Metiendo la cuchara


A veces las novedades vienen de a pares, como en esta ocasión.
Hoy, luego de cortarme el cabello, aprendí a comer con la cuchara. No es que haya dejado de usar los dedos, que son un instrumento de gran precisión (además de míos), pero creo que la cuchara me evitará esa sensación tan especial que se tiene cuando los alimentos están ¡calientes!

El ex extraño de pelo largo


Jamás me habían cortado el cabello. Desde que nací, pese a la insistencia de muchos, mis Papis desistieron de esa posibilidad por una simple razón: mi pelo -digamos- de origen estaba lo más bien. No tenía mucho, eso sí; pero lo que se veía estaba razonablemente bien.
Tengan en cuenta que, como nací prematuro, estuve un mes y pico internado en terapia intensiva, donde no suelen pelar a los nenes de incubadora.
Como verán en la imagen (lamentablemente, tomada con un celular, por eso la mala calidad), toleré la labor de mi coiffeur Gabriel con bastante altura. La esquila fue en un local de la Avda. Brasil, casi La Rioja; aquí, en Parque Patricios, cerca de mi casota. No me piden el nombre de la peluquería, porque ni ahí me acuerdo. Sólo les puedo decir que él me trató muy bien, me hizo un excelente corte y tiene un autito amarillo relindo a modo de asiento.

lunes, septiembre 11, 2006

Burbujeando


Eso... Lo del título, nada más.
Con mi Papá nos pusimos a hacer burbujas. Él las hacía y yo las corría para reventarlas. En la foto, si siguen las flechas, podrán ver una burbuja que se me escapó hacia el cielo (raso).
En realidad, se trató del segundo intento de burbujear. El primero fue hace un tiempo, con materiales caseros, pero resultó en un estrepitoso fracaso. Primero, mi Papi -que evidentemente dejó su infancia muy atrás- no se acordaba con qué implementos se hacían. Un alambre y una birome BIC -de las viejas, las azules- vinieron a su mente. Pero en casota no abundan los alambres y esas biromes BIC dejaron de fabricarse hace décadas. Intentó con un clip de oficina enderezado y con otra clase de bolígrafo. Sendos fiascos.
Hoy, finalmente, logró hacer burbujas gracias a que Mamá compró el pendorcho ése que venden en el Zoo, que ya viene con todo listo.
Pero lo importante es que la pasé bien y Papá mejoró su autoestima.

domingo, septiembre 10, 2006

¡Feliz cumple, tío Hugo! [2006]


Hoy fuimos a la casota del abuelo Tata, en Ciudad Jardín, a festejar el cumpleaños del tío Hugo; que, en realidad, cumplió el día 7 no sé cuántos años.
Como siempre, la pasamos muy bien y jugué mucho; en especial, con mi primos Santino, Ornella y Florencia.

domingo, septiembre 03, 2006

Tarde en el Zoo


Y las sorpresas continuaron...
Después de jugar y comer en el Abasto, Papá se fue a casota a ver algún partido de fútbol y con Mamá nos encontramos en el Zoológico de Buenos Aires con mi tía Marisa y mi primo Pedro.
Se trató de una salida más o menos rápida, porque hacía un poco de frío, pero así y todo pude darme el gusto de conocer a los monos, a los elefantes y a los ciervos, entre otros animalotes que, hasta ahora, sólo había visto en Animal Planet.

Mañana en el Abasto


El día comenzó con todo, pues ya desde la mañana tomamos los bártulos y, en una maniobra de pinzas, con Mamá convencimos a Papá de ir a pasear.
En realidad, fuimos a jugar; más precisamente a la Zona de Juegos del shopping Abasto. Resultó la primera vez que los 3 juntos concurrimos a una especie de parque. La verdad es que lo disfruté mucho, aunque -como siempre- con ciertas precauciones que parezco tomar hacia todo lo que es nuevo.
Así y todo, subí a autitos, caballitos y hasta cohetes. Jugué al bowling y paseé en trencito. Después fuimos a comer la papa al Patio de Comidas.

martes, agosto 29, 2006

¡Feliz cumplemés! 16


Y un día cumplí 16 meses...
... que es como decir que cumplí 1 año y 4 meses.
¡Uf...! En este mes ¡sí que pasó de todo!
  • Aprendí a caminar.
  • Aprendí a tomar solo la mamadera.
  • Recibí un montón de chiches en el Día del Niño.
  • Armé una pecera con mi padrino Héctor.
  • Participé de mi primera sesión fotográfica en estudio con la tía Maijo.
  • Comencé a ir a aprender a nadar.
  • Dejaron de bañarme en el catre y pasé a la bañadera.
¿Acaso les parece poco? Y Uds., ¿qué hicieron durante todo este mes?

sábado, agosto 26, 2006

Hola, bañera


Así como decirle adiós al catre o bañador me llenó de incertidumbre, la novedad de hoy resultó una grata sorpresa. Es que, además de llevarme a aprender a nadar, hoy comenzaron a higienizarme en la bañera que usan los grandes.
Realmente ha sido una experiencia sumamente agradable: desde el caudal y temperatura del agua -lo que me hace sentir como en una piscina- hasta la cantidad de chiches elegidos sabiamente para que yo juegue a mis anchas. Y esto último, lo de a mis anchas, no es un detalle menor: ahora bañarme es un momento de gran libertad, divertido y, por sobre todas las cosas, de rélax.
El ritual sufrió algunas modificaciones, claro:
  1. Mamá prepara la bañera y deja que se forme mucho vapor en el baño.
  2. Juego por última vez en el día con mis chiches o con Papá.
  3. Mamá enciende el aire acondicionado para adecuar el clima en mi habitación y nos dice que está todo listo. Vaaamosss, dice.
  4. Mi Papi me lleva al baño y me coloca sobre mi viejo catre -pero sin la bacha- para desvestirme.
  5. Luego me cepilla los pocos dientecitos que tengo.
  6. Mamá me mete al agua, me enjabona y enjuaga.
  7. Juego con mis chiches acuáticos: el molino de agua, el miniaro de básquet que se pega a los azulejos, un par de vasos de plástico, los pingüinos onda mamushka, los muñequitos que vienen con las Patitas de pollo y el barquito que me regaló el abuelo Pichi.
  8. Papá prepara la mamadera y luego entra para avisarme que sólo me quedan 5 minutos. 5, dice y me hace el gesto con la mano abierta. 5, repito yo y no sé muy bien qué significa.
  9. Pasado ese tiempo, Papi dice Bueeeno, en el pasillo, y así yo sé que terminaron los 5 minutos. Vuelvo al catre, donde Mami me pone el piyamita, me corta las uñas y los dos me cantan las viejas canciones de siempre, y otras nuevas, como la que dice Saco una manito, la hago bailar o Tengo una casita así y así...

Aprendo a nadar I


Hoy mis Papis me dieron una sorpresa bárbara, porque ¡me llevaron a aprender a nadar!
La cita fue en un lugar llamado Enya (sí, suena muy new age, pero qué se le va a hacer), que se especializa en enseñar natación a nenes chiquitos. El lugar queda más o menos cerca de casa, a unos 15 minutos de auto, a pocas cuadras de Pedro Goyena.
La verdad es que se trató de una experiencia rara. Yo ya había jugado en piletas grandes, como las de mi abuelo Pichi; y en piletitas chiquitas, inflables, como la mía. Esto fue diferente, porque había muchos nenes que jugaban y gritaban. Y como la experiencia venía medio rara, preferí quedarme agarradito a mi Mamá. Total la semana que viene volvemos: ya tendré oportunidad de soltarme. A mí me gusta estudiar el ambiente antes de confiarme. Mi Papá, mientras tanto, miraba todo ubicado detrás de un vidrio enorme, filmando y sacando fotos con una enorme sonrisa llena de orgullo por mis progresos.
Como adelanto, les digo que me hicieron saltar de una plataforma ¡y me encantó! Y debo admitir que hice un poquito de pis. ¡Es que el agua estaba tan calentita...!

viernes, agosto 25, 2006

Adiós al catre


Ya lo he dicho antes; con respecto al fin de la teta, por ejemplo: ahora, lo que acaba de terminar es la era de bañarme en el catre, o bañador o catre-bañera (como se diga), que me acompañó desde mis primeros meses de vida y que me regaló la tía Mariela.
La rutina no cambió mucho desde lo que les conté la última vez (como pueden enterarse leyendo el post El baño en secuencia). A lo sumo, Papá ha dejado de insistir con eso de flexionar mis piernitas para ayudarme a tirar petús (ahora me los tiro sin asistencia) y ha ampliado su repertorio de canciones, que siempre -siempre- sigue la misma secuencia:
  1. Un clásico como es el Arroz con leche.
  2. El canon de Fray Santiago, pero en versión libre que reza Fray Manucho.
  3. El elefante trompita.
  4. El payaso Plim-Plim.
-¿Qué me deparará el destino?, pregunto. ¿Con qué me sorprenderán?
Muchas preguntas y, por ahora, ninguna respuesta.
Ah, la foto es de mis últimos instantes en el catre, en tiempo real.

lunes, agosto 21, 2006

Fotos de estudio


La tía Maijo es una amiga de mi Mamá de hace muuuchos años y que ahora trabaja junto con mis Papis. Ella es fotógrafa profesional y saca unas fotos hermosas.
Hoy fuimos a su casa en Caballito, donde tiene su estudio, y mediante morisquetas y la ayuda del primo Teo lograron sacarme un montón de fotos tan lindas como la que les presento.

sábado, agosto 19, 2006

La pecera de Alessio


Los festejos por el Día del Niño no terminaron el domingo. Este sábado fuimos de visita a la casa de mi padrino Héctor, en Santos Lugares, porque mi Papá -que a su vez es padrino del hijo de él- quería hacerle un regalo especial a mi primo Alessio.
Mi Mamá y yo nos quedamos con la tía Alejandra y la prima Chiara, mientras ellos tres partieron hacia Ciudad Jardín con la excusa de ir de compras.
Entraron, como de casualidad, a una veterinaria y allí Alessio se entusiasmó con una pecera y unos peces que -suponía- jamás obtendría.
Ahí fue que mi Papi le reveló que sí, que esa pecera y todos los peces que eligiera serían de él, porque era su regalo por el Día del Niño.
¡La cara de felicidad que puso!
-¿En serio? -preguntó Alessio.
Al rato volvieron con todos los materiales y unos peces espectaculares. Héctor armó la pecera en dos segundos y enseguida todos pudimos disfrutar de algo que, espero, me regalen pronto.

domingo, agosto 13, 2006

Día del Niño [2006]


Todavía no tengo la ansiedad que -dicen- seguro voy a adquirir; esa emoción que no te deja dormir en la noche previa a la Nochebuena, Reyes, un cumpleaños o... el Día del Niño, que acabo de disfrutar.
¡Uy, cuántos regalos, cuántos mimos!
Me regalaron un camión Duravit enorme (aunque dice mi Papá que ya no son lo que eran), una pizarra mágica para hacer dibujitos, un set de baldecitos encastrables, un puff con los colores de Huracán y una alfombrita para jugar con los autitos, entre otras cosas igualmente divertidas.
A la tarde vinieron de visita la abuela Katty, los tíos Liliana y Gustavo, y mis primas Dina y Alma.

sábado, agosto 12, 2006

Solo con mi mamadera


No creo que se trate de una gran hazaña, pero a mis Papis les parece un logro que yo tome la mamadera sin ayuda de nadie.
De todos modos, les festejé su alegría para no decepcionarlos, pero la realidad es que hace varios días que podía hacerlo. Lo cierto es que hasta ahora no la tomaba solo por la sencilla razón de que ellos ¡no me permitían hacerlo!

jueves, agosto 10, 2006

Webeando I



Salgo del curso habitual de este blog para mostrarles dos pavaditas que hizo mi Papá en sendas páginas de Internet.
Por un lado, una foto de mi persona trascripta en ASCII.
Por el otro, la misma foto, pero reducida a un rompecabezas de pixeles.
Sí, a veces a mi Papi le sobra mucho tiempo libre.

Camino al andar


¿Cuántos pasos seguidos debo dar para demostrar que aprendí a caminar?
¿3, 4...?
Bueno, creo que llegué a esa cifra. O sea que, técnicamente, puedo decir, señoras y señores (que suenen las trompetas), que ¡aprendí a caminar! Sí, ya está, no me compliquen más la vida. No insistan. Debo admitir que me tambaleo un poquito y que incluso me caigo, pero ya está, lo logré.
La imagen es posterior, de casi una semana después. Domino bastante la situación. Avanzo, retrocedo, giro, esquivo obstáculos...
Ahora comienzo a ver el mundo con otra perspectiva y un nuevo nivel.
Empiezo un camino diferente que vaya uno a saber a dónde me llevará.

sábado, julio 29, 2006

¡Feliz cumplemés! 15


Y un día cumplí 15 meses...
Terminó mi primer Mundial, soplé las velitas en el cumpleaños de mi Mamá, conocí a viejas amigas de ella (como las tías Valeria y Marianela), vino de visita el primo Félix -desde España-, fui de compras a un hipermercado y a jugar a Planeta Juego, con mi tía Marisa.
Un mes bastante tranquilo, sin nanas que destacar, salvo que -por pasarme de listo- me caí de la practicuna en el trabajo. No sé qué quise hacer. De alguna manera pienso que me creí preparado para salir de allí por mi cuenta. Craso error. Pasé un pierna, giré la cadera... y el abismo. Más que dolor sentí vergüenza cuando mi Papá me encontró tirado sobre la alfombra llorando como un marrano, pero con cara de no entender nada.
Claro que, sin lugar duda, lo más destacable del mes es que aprendí a gatear. Al principio, sólo reptaba, como un gusano gordo y con pañales. Pero en los últimos días mi gateo se ha perfeccionado, dominando el tránsito en 4 patas como el mejor.

martes, julio 25, 2006

El primo Félix


Desde Valencia, España, llegó de visita por unos días mi primo Félix, hijo de la tía Carla, una de las amigas de mi Mamá del clan de Las Gordis.
La mayor parte del tiempo la pasó con el abuelo Albino, que lo extrañaba mucho. Por suerte, Félix fue obligado bajo severas amenazas de Carla a visitar a mis Papis -y a los tíos Mariela y Christian-, por lo que tuve la oportunidad de conocerlo. Dice mi Mamá, que hacía varios años no lo veía, que Félix está regrande y que cada vez se parece más al padre, Diego. Ah, y que es demasiado centrado para ser hijo de Carlita. Esa parte no la entendí.
A mí me cayó muy bien. Jugó conmigo y todo.
En la foto se lo ve con el saxofón de mi Mami, al que trató de sacarle sonido, dado que él toca los vientos en una banda de su barrio.

sábado, julio 22, 2006

Una mañana para jugar


Si bien ya he jugado con nenes y nenas de todas las edades, el de hoy ha sido un día especial, porque mi Mamá me llevó a Planeta Juego, un lugar en el que se dedican a hacer jugar a los chicos y donde trabaja su hermana (la de rojo en la foto), mi tía Marisa.
Allí tuve la oportunidad de jugar con chiches diferentes de los míos y con chicos que no conocía.
Realmente se trató de toda una experiencia nueva, sobre todo en eso que hacen tanto hincapié los adultos y que denominan compartir.
Bueno, como se aprecia en la foto, mucho que digamos no compartí. En realidad, nadie compartía nada de nada. Más bien era como la lucha por la vida, donde regía la ley de la jungla o la del más fuerte. Si vos querés un chiche, nadie te lo da de onda y entonces hay que agarrarlo como sea. No digo que eso sea lo correcto. Al contrario, mis Papis se la pasan tratando de corregir esa faceta mía, pero las cosas -por ahora- son así. Y, por lo que vi, todos los nenes de mi edad son iguales. Hay como una especie de magnetismo por el chiche ajeno difícil de resistir. Siempre parece más lindo el chiche del otro. Así, quité y me quitaron infinidad de juguetes durante la velada. Pero la pasé bien.

domingo, julio 16, 2006

Mis piyamas


Como a todos, me gustan mis piyamas porque son cómodos y calentitos. A mis Papis, verme en ropa de dormir parece que les produce un efecto de enternecimiento inmediato.
Claro que hay piyamas y piyamas. El de los sapitos [fíjense aquí], por ejemplo, resultó un suceso. Además quedó asociado a los recuerdos más intensos de mis primeros meses; tanto cuando estaba internado, como cuando llegué a mi casa.
Éste que ven aquí me lo regaló la tía Mariela, que ha tenido muy buen ojo para cada uno de sus obsequios. Es práctico y con un diseño ideal. Por otra parte, modestamente, debo añadir que lo luzco con elegancia. Realmente es uno de mis preferidos. Ahora me está quedando chico, pero mi Mamá quería que este piyama pasara a la posteridad. Por eso la foto y esta mención.

sábado, julio 15, 2006

Las amigas de Mamá II


Hoy conocí a más amigas de mi Mamá, de cuando era chica. Fuimos a la casa de la tía Mariela en Caballito y allí nos encontramos con la tía Valeria, que vive en Barcelona desde hace bastante (aunque vuelve de paseo un par de veces al año); la tía Marianela, que trabajó mucho tiempo en los EE.UU. y decidió regresar al país; y otra amiga de quien, ahora, si me apuran, no recuerdo el nombre.
Como siempre, la pasamos muy bien y jugué mucho.

martes, julio 11, 2006

El primo Nico


Nicolás es el hijo de la tía Fernanda, que me cuida tres veces por semana porque mis Papis se van a trabajar.
Vive en el departamento de abajo, tiene 12 años, es hincha fanático de Boca y es muy bueno: siempre que puede juega conmigo, me presta sus chiches de cuando era chico y me enseña de todo.
Se nota que me quiere, me cuida como a un hermano menor y, por sobre todas las cosas, es mi primer amiguito de verdad.
La foto se ve así medio raro porque la sacaron con un celular.

domingo, julio 09, 2006

Vamos de compras


Hasta hoy la frase ir de compras se hallaba limitada a breves entradas y salidas a negocios comunes, en la búsqueda de objetos muy puntuales y por un lapso lo más breve posible. ¿Por qué? Básicamente, porque mis Papis se ponían nerviosos. A veces los perturbaba yo, con mi impaciencia; en otras ocasiones, se sacaban solos, porque imaginaban que los demás adultos no toleraban mis chillidos. Problema de ellos. De los adultos.
Ir de compras a un hipermercado era la prueba máxima de mi creciente madurez. Si la pasaba, un nuevo panorama de salidas se abriría ante mis ojos. Yo estaba listo para el desafío, pero faltaban oportunidades o que mis Papis se atrevieran a dármelas. En especial, mi Papá.
Finalmente, que la selección argentina quedara eliminada del Mundial y que hoy se jugara la final entre Francia e Italia me brindó esa tan ansiada chance. Como mi Papi quería evitar televisores que le recordaran el fracaso futbolero, al final cedió y nos mandamos.
La verdad es que me porté como los dioses, para asombro de todos. No hice ningún berrinche, no rompí nada y todo marchó sobre ruedas. La foto a la salida es la mejor prueba de ello. Allí estamos en ese lugar especial, que queda a pocas cuadras de donde vivió mi Mamá durante muchos años. Pero que también fue un lugar especial para Cuervos como mi bisabuelo Octavio, mi abuela Katty, mi abuelo Pichi, mis tíos Gabriel, Marta, Mónica, Nutri, Gustavo y Sebastián, mi tío abuelo Tito, y tantos otros que vieron convertirse a los Gauchos de Boedo en los del Bajo Flores. Por allí, donde se amontonan los carritos, se lucieron figuras como el Lobo Fisher o el Toti Veglio. Ahora, sólo abundan cajas de hasta 10 productos y góndolas de galletitas light.
Para ellos, una lágrima de solidaridad ante el exilio.

sábado, julio 01, 2006

¡Feliz cumple, Mami! [2006]


Hoy cumplió años mi Mamá y, pese a la depresión post-Mundial que lo invade todo, los festejos empezaron desde temprano, en el desayuno mismo, cuando con mi Papá le entregamos nuestro regalote: una campera espectacular que ella venía recomendando sutilmente desde hace meses.
Después, al mediodía, vino de visita la familia de mi Mamá, menos el abuelo Pichi, que se encuentra acompañando a la tía Noemí, quien no está como para festejos.
A la noche, Mami sopló las velitas por segunda vez, pero en esta ocasión con sus amigos, a los que agasajó con las empanadas salteñas que preparó la tía Paulina -aunque Papi asegura que la abuela Lela hacía unas empanadas santiagueñas que son inigualables- y un delicioso locro que Mamá hizo con sus propias manos.
Lo mejor fue el llamado de la tía Gisela desde Miami, donde vive.

viernes, junio 30, 2006

Adiós, Mundial


La selección argentina de fútbol perdió -por penales, pero vale lo mismo- contra el anfitrión. Que mereció ganar, que no tuvo suerte, que Fulano arrugó, que Mengano se equivocó en los cambios, que Zutano es un pecho frío, que Perengano...
Lo cierto es que nos quedamos afuera del Mundial. A llorar a la iglesia.
Por suerte, tuvimos en qué entretenernos para despejar la mala onda. La tía Paulina se puso a hacer unas espectaculares empanadas salteñas para el cumpleaños de mi Mamá y después nos fuimos a comprarle su regalito.

jueves, junio 29, 2006

¡Feliz cumplemés! 14


Y un día cumplí 14 meses...
Con algunas nanas, como sarpullidos y otitis supuradas, pero nada grave, gracias a Dios.
Ha sido un mes agridulce. Lo peor, lejos, es la operación a la que se tuvo que someter la tía Noemí quien, por suerte, parece estar recuperándose.
En cuanto a mí, se ha tratado de 30 días con muchos cambios: partiendo del hecho de cumplir mi primer aniversario en esta casota, pasando por otros logros más concretos; como dejar la teta para siempre o empezar a dormirme solito-solito, sin ayuda: algo que conseguí apenas ayer, con un pequeño empujoncito por parte de Papá.
También fue un mes de muchos cumpleaños y, por ende, una ajetreada vida social. ¡Ah...! Y no debo olvidarme de mi primer Mundial, un acontecimiento que no entiendo, pero que comparto con toda la gente como el que más.

domingo, junio 25, 2006

Regalo de mi tía Maby


Aunque se trata de una noticia vieja, esta camperita tan canchera fue uno de los regalos de la tía Maby para mi bautizo.
Se trata de una de esas prendas sumamente útiles, porque sirve para múltiples ocasiones; tanto para usar en casota como en el exterior.
Lamentablemente, mi cuerpo se está desarrollando demasiado rápido por todos lados y pronto deberé dejar de usarla. Mis rollitos comienzan a aflorar por la parte de abajo y las mangas empiezan a apretar.
Sí, le quedan las semanas contadas, pero le he dado maza.

sábado, junio 24, 2006

A Cuartos, sufriendo


Argentina venció a México con un gol de esos que sólo se ven de vez en cuando -eso repiten todos- y pasó a los Cuartos de Final del Mundial de Alemania 2006.
La verdad, del partido vi poco y nada, porque me la pasé jugando con unos cacharros. Lo mejor es que -al menos el primer tiempo- compartí la experiencia con mi Papá. Para el segundo me fui a dormir la siestota.
Fue, digamos, algo intenso. ¡Se pone muy nervioso! ¡Se la pasa insultando a todo el mundo...! ¿Se puede hacer eso?
Según le escuché contarle a mi Mamá, aunque nació para la época del Mundial de 1962 en Chile, Papi sólo puede remontar sus recuerdos al Mundial de 1966, que se jugó en Inglaterra. Y tampoco rescata demasiado, salvo lo que calificó como las calenturas que se agarraba mi abuelo Tata ante la radio Spika, con funda marrón de cuero, o junto la radio eléctrica de la cocina.
En la foto, se lo puede ver a mi Papá festejando el primer gol de Argentina. Segundos después, me puse a llorar. Todavía me da miedo cuando gritan. ¡Qué se le va a hacer!

miércoles, junio 21, 2006

A Octavos, tranqui


Argentina empató con Holanda en un aburrido 0-0, pero lo mejor fue que confirmó la clasificación del equipo para la próxima ronda.
El partido lo vi en la imprenta junto con mi abuela Katty y la tía Mirta, mientras Mamá y Papá sacaban trabajo y lo seguían por la radio e Internet, respectivamente.

lunes, junio 19, 2006

Regalo de mi tía Silvana


Uno de los regalitos que recibí para mi cumpleaños fue este chalequito que tejió con sus propias manos mi tía Silvana.
Aunque a ella no le gustaba mucho, a mí sí.
Esta foto es la prueba de eso y espero que le sirva como aliciente para que me teja otro para el próximo invierno.

domingo, junio 18, 2006

¡Feliz día, Papi! [2006]


¡Cómo pasa el tiempo...! Parece ayer cuando festejaba junto a mi Papá, por primera vez, el Día del Padre. ¿Quieren saber cómo la pasamos en aquella ocasión? Les recomiendo repasar el post correspondiente. Se llamó, en un alarde de originalidad, ¡Feliz día, Papi! [2005].
Sí, el tiempo pasa volando cuando uno lo disfruta. Y está pasando sumamente rápido.
Francamente, del primer festejo no recuerdo nada, pero sí de éste. Me levanté temprano -antes que mi Papi- y junto a mi Mamá y Psycho le llevamos los regalitos que le compramos. En esta ocasión le regalé unas zapatillotas de básquet, como le gustan a él. Mami le compró una jueguitos para la compu y Psycho le obsequió muchos besotes a medias conmigo.
Resultó un día hermoso, en el que mi Papá se emocionó mucho de tanta alegría. Así, la máquina familiar comienza a funcionar: si mi Papi es feliz, entonces mi Mami es feliz. Como consecuencia, si ella es feliz, yo soy feliz.
Y la rueda vuelve a girar.

sábado, junio 17, 2006

La última teta



Todo tiene un final: lo acabo de aprender, con sorpresa y con dolor.
Mamá ya no me dará teta. Listo. No hay vuelta atrás ni lugar a apelaciones o ruegos.
Tengo que confesar que me la veía venir.
En diciembre, cuando empezaron a darme papillas y a aumentar las mamaderas, se disparó la cuenta regresiva que ahora llegó a cero. Para esa época tomaba una ración de teta al despertar, otra al mediodía, otra en la siesta y la última antes de dormir. Si la noche venía difícil, capaz que recibía alguna más.
Claro, con el almuerzo de sólidos, me quitaron la teta del mediodía. Por entonces no me preocupé: de última estaba descubriendo sabores nuevos.
En marzo, cuando empezó a cuidarme la tía Fernanda, perdí la teta de la siesta. Ahí se encendieron las luces de alarma.
En abril, la cosa se puso muy dura, pues me quitaron la teta de la mañana; una decisión que tuvo efectos devastadores. Tanto es así que casualmente empecé a despertarme a la noche a ver si recibía algo más. Resultó un triunfo de corto alcance que generó tantas dudas en mis Papis que condujeron a la decisión que hoy lamento: ¿Manu se queda con hambre o se despierta tantas veces a la noche porque está mimoso?, se preguntaban. Como comida jamás me faltaba, la conclusión fue obvia.
Y aquí estamos. Anoche fue la noche. Después de todos los rituales habituales (cena, baño, canciones y cuentitos), Mamá extrajo un biberón que Papá le proporcionó a escondidas y me dio de beber. Tomé sin culpas, pues -iluso de mí- supuse que además podría contar con la teta correspondiente como extra.
Craso error.
Cuando me di cuenta, comencé a manotear la ropa de mi Mami, buscando desesperadamente mi dosis. Una y otra vez mi Mamá desarticuló todos mis intentos.
Era el fin.
El siguiente paso fue la cuna, el arrorró y todo eso. Me dormí, no sin sorpresas, como siempre. Incluso hasta dormí toda la noche de un tirón, contrariamente a la tendencia habitual.
Sí, es el fin de una época que, viendo cómo fuma mi Papi, sé que extrañaré toda mi vida; incluso sin darme cuenta.
Un dato a mi favor: al menos, no lloré.
Lo sobrellevé como todo un hombre.

La foto de arriba es Neonatología, en la terapia intensiva del Sanatorio de la Trinidad, cuando Mamá empezaba a estimular mi reflejo de succión.
La segunda imagen es de hoy, cuando la teta comienza a convertirse en un recuerdo.

Días de nanas



17-19/06/06
Han sido días de molestias, algunos dolores y mucho fastidio.
Como verán en la primera foto, me broté o algo así. Probablemente tenga que ver con mis defensas. Dado que sigo cortando dientes, parece que tengo más tendencia a pescarme cualquier cosa.
En la segunda foto, sugiero que se fijen en mi pobre oreja: otitis supurada, fue el diagnóstico inicial de mi madrina Ivana y que el otorrino confirmó. Dicen que me debe haber dolido mucho, pero la verdad es que, salvo una pequeña molestia, no sentí demasiado.
Por suerte, una cremita, en el primer caso, y una gotas, en el segundo, solucionaron todo. Y he vuelto a la normalidad.

viernes, junio 16, 2006

El Mundial, de visitante


Después del debut del sábado, hoy la Selección Argentina jugó contra Serbia y Montenegro, que es un solo país; al menos por ahora, porque escuché por ahí que muy pronto se dividirán en dos. Así, sigo sumando cosas que no entiendo: países que se forman, luego se dividen y después desaparecen.
Como era viernes y había que trabajar, el partido lo vimos en la oficina (salvo el privilegiado de mi Papá, que se quedó a verlo en casota porque odia escuchar los comentarios ajenos y llegó más tarde). En realidad, lo vimos en la sala de reuniones de la imprenta donde alquilan mis Papis, porque ellos tienen tele y nos invitaron. Me pusieron la camiseta argentina y fuimos con mi abuela Katty y la tía Mirta, que trabaja con Mamá.
Ganamos 6 a 0 y ¡fue espectacular!, según mi Mami, porque a mí me sigue haciendo llorar que griten los goles de manera tan desaforada.
En todos lados, la gente ya se cree que seremos campeones del mundo. Jugamos muy bien, pero me parece que se apuran un poco...

domingo, junio 11, 2006

Mi manera de dormir


Realmente, no le veo la gracia, pero parece que a mi Papá le resulta simpática mi manera de hacer nonazo, de ahí la foto que ven.
En realidad, no tuve la oportunidad de comparar mi estilo con el de otros bebés, pero supongo que no debo tener nada de particular.
Prefiero mil veces hacer noni-noni de este modo y no como mi Papi, que se la pasa hablando, gritando o saltando en la cama gracias a su sonambulismo.

sábado, junio 10, 2006

Mi primer Mundial


Como relaté en el post anterior, el sábado festejamos el cumpleaños # 45 del tío Marcelo, allá en su casa de Ciudad Jardín. Esa fue la primera excusa para que se reúnan los amigos, pero la segunda razón no era menos relevante: el debut de la Selección Argentina en el Mundial de Alemania.
Francamente, todavía no entiendo nada de fútbol. A duras penas sé que soy hincha de Huracán, porque mi Papá me lo recuerda constantemente y además me calzó la camiseta apenas pisé mi casota. También sé que, precisamente por eso, debo odiar a San Lorenzo, el equipo de mi Mamá. Ahora me dicen que también tengo que ser hincha de Argentina.
Todos estaban ansiosos y, por lo que pude escuchar, nadie daba por seguro un triunfo fácil de nuestro equipo. Banderas, gorritos y globos con los colores nacionales cundían por doquier. Mi Papi, por ejemplo, desempolvó su vieja camiseta celeste y blanca para estar a tono. A mí me pusieron un gorro de arlequín que me quedaba muy bien y cuando todos gritaban ¡Argentina, Argentina!, yo daba saltitos y seguía el ritmo con la cabeza.
Costa de Marfil fue nuestro rival de hoy. El partido en sí me resultó ni fu ni fa, salvo cuando todos gritaron ¡gol! de Argentina, al mismo tiempo, y me hicieron asustar. Lo peor de todo es que Argentina hizo el segundo tanto al ratito ¡y volvieron a gritar como desaforados! Obviamente, de nuevo lloré. El partido terminó 2-1 y el camino comienza a allanarse. Al menos, eso escuché.
Papá me pidió que tratara de retener estas imágenes (las del partido y también las del entorno), porque de acontecimientos así comenzará a nutrirse mi vida. Lamentablemente, todavía soy muy chico y sé que mañana ya no recordaré nada de esto.
Por eso lo dejo escrito para la posteridad.

¡Feliz cumple, tío Marcelo! [2006]



El verdadero cumpleaños del tío Marcelo ha sido el día 8, pero decidió festejar sus 45 recién hoy, que comenzó la participación de Argentina en eso que llaman Mundial de Fútbol.
La cita fue allá en su casa de Ciudad Jardín. Se trató de una jornada tensa, a la espera del partido de la selección contra Costa de Marfil. Por suerte, todavía no conozco lo que es la ansiedad, salvo en lo que se refiere al horario de la papa o el del nonazo.
Una nota aparte, el lemon pie aparentemente preparado por mi madrina Ivana: fresco y sabroso, según aseguró mi Papá, porque a mí no me dejaron tocar ni una miga.

domingo, junio 04, 2006

Un año en casota


El domingo hubo motivos para festejar.
El 4 de junio de 2005 fui dado de alta en el Sanatorio de la Trinidad (curiosamente, este domingo tuvimos que volver a la guardia, de urgencia, porque el forúnculo de mi Papá se convirtió en un horrible absceso que le hinchó la frente de manera descomunal), después de 36 días de internación por mi nacimiento prematuro. Un año muy especial signado por el cambio y el aprendizaje constantes.
Estos 365 días se dividen en dos etapas bien marcadas: 3-4 meses de ostracismo recomendado por el neonatólogo-pediatra a causa de los virus circulantes; y el resto de vida, digamos, más o menos normal, que incluye hospedaje en el lugar de trabajo de mis Papis.
¡Un año en casa! De no creer...
En la foto, una síntesis de la felicidad que hemos vivido en estos 12 meses.

sábado, junio 03, 2006

¡Feliz cumple, prima Florencia! [2006]



La noche la terminamos en Ciudad Jardín, en la casa de mi abuelo Tata, para festejar el cumpleaños Nº 26 de mi prima Florencia, hija de mis tíos Silvia y Hugo, y ahijada de mi Papá.
Si bien la pasamos bien, había mucha gente; como se puede apreciar en la segunda foto: estoy subido al cochecito, pero no puedo ir a ningún lado por la cantidad de piernas que se interponen.
En la segunda foto, se ve a mi prima soplando las velitas juntos a mis primos Franco, Mateo y Santino.
Mi Papá estaba preocupado porque un forúnculo de notables proporciones está emergiendo en medio de su frente.

Mis tíos Ricardo y Maby


Hoy vinieron de visita los tíos Maby y Ricardo, hermano de mi Papá.
Ella no me conocía, pero me mandaba regalitos por intermedio de él, como el juguete en forma de llave que tiene luces y sonidos, y que tanto me acompañó desde que tengo uso de razón. Es decir, desde hace unos meses. Si es que tengo uso de razón...
La pasamos muy bien, aunque la visita tuvo que ser breve, porque mis Papis y yo debíamos ir al cumpleaños de mi prima Florencia, donde nos encontraríamos con los tíos Silvia y Eduardo, los otros hermanos de mi Papá.